abril 26, 2014

La educación como medio para salir de la exclusión social: el caso de las mujeres gitanas


Mónica Chamorro y Mayte Suárez . Alcanzar mayores niveles educativos promueve una mayor inclusión social y, por el contrario, carecer de ella cierra puertas y reduce oportunidades tanto económicas como de promoción social

Analizando la situación de las mujeres en la educación y su vinculación con la pobreza y con los procesos de inclusión social, en este análisis partimos de la idea de que alcanzar mayores niveles educativos promueve una mayor inclusión social y, por el contrario, carecer de ella cierra puertas y reduce oportunidades tanto económicas como de promoción social.

La incorporación de la mujer en los procesos formativos reglados no es excesivamente reciente en nuestro país, aunque su grado de participación pone de manifiesto una situación de clara desigualdad.

Podemos encontrar un gran número de estudios y publicaciones que han surgido a raíz de las diferencias existentes entre hombres y mujeres en este ámbito, diferencias que se hacen más o menos evidentes si tenemos en cuenta distintos contextos o realidades.

Hoy en día, las mujeres siguen presentando mayores tasas de analfabetismo, especialmente las de mayor edad y, aunque las oportunidades en el ámbito de la educación han aumentado considerablemente en los últimos años, todavía persisten grandes diferencias en, por ejemplo, las expectativas formativas que se generan hacia las personas jóvenes en función de su sexo: ¿Se fomenta u orienta de forma diferente a chicos y a chicas? ¿Se da más o menos importancia a su educación? ¿Qué tipo de roles se promueven? ¿Cómo influye la presión social? ¿En función de qué cuestiones eligen las mujeres su itinerario formativo o laboral? y ¿En qué medida eligen con libertad unos y otras?

La feminización de la pobreza define la incidencia de la pobreza en las mujeres, no sólo entendida como una falta de recursos económicos sino de libertad

Al hablar de pobreza y mujer es fundamental hacer referencia al concepto de "feminización de la pobreza" que define la incidencia de la pobreza en las mujeres, no sólo entendida como una falta de recursos económicos sino de libertad. El acceso al empleo, y la diferencia en las condiciones laborales, es otro de los grandes factores que profundizan en esta desigualdad: las mujeres presentan mayores tasas de paro, tienen salarios más bajos y trabajan en condiciones más precarias. A esto habría que añadir que la crisis no afecta por igual a hombres y a mujeres, y que la pobreza afecta en mayor medida a las mujeres.

Muchas mujeres que se encuentran en situación de pobreza y exclusión social dependen económicamente de sus parejas o familiares, lo que contribuye a perpetuar situaciones de dependencia crónica y falta de autonomía. Una buena parte de las políticas sociales dirigidas a paliar escenarios de pobreza y desigualdad han contribuido, en la práctica, aún sin tener esa intención, a potenciar la falta de autonomía de las mujeres, es decir, a minimizar su poder de decisión, ya que no han implicado a todos por igual.

Tomemos en consideración el ejemplo de las mujeres gitanas, un colectivo cuya incorporación a la escuela es un hecho relativamente reciente, de hace poco más de 30 años. La situación de las mujeres gitanas, en comparación con sus congéneres, es peor en muchos aspectos: mayores tasas de analfabetismo, menores tasas de escolarización a los quince y dieciséis años, mayor porcentaje de mujeres que ni estudian ni tienen empleo (a pesar de que trabajan, y mucho, en el cuidado de sus familiares y en el mantenimiento del hogar), y ligeramente mayor porcentaje de abandono escolar temprano. Sin embargo, entre los doce y los quince años, son más las niñas que los niños gitanos las que están en el curso correspondiente a su edad.

¿Por qué muchos gitanos y gitanas en la adolescencia abandonan los estudios? En ambos sexos la desmotivación es el principal motivo de abandono de las aulas, seguido de las razones familiares en lo que sí hay diferencias. Por "razones familiares", las chicas argumentan la necesidad de asumir cargas familiares o el comienzo de la vida en pareja, mientras que los chicos aluden a la búsqueda de un empleo o al apoyo en la economía familiar. Por otra parte, la comunidad gitana percibe que la escuela, tal y como está diseñada, representa a una mayoría cultural y a un tipo de sociedad donde es difícil que tengan cabida las minorías étnicas, lo que también repercute en el absentismo y abandono escolar.

La mujer gitana es el motor de cambio

Sin embargo, en la edad adulta, muchas mujeres retoman sus estudios lo que las ayuda a organizarse y resolver problemas colectivos de su comunidad. "La mujer (gitana) es el motor de cambio", es una frase recurrente que se escucha con mucha frecuencia en contextos en los que se trabaja por la inclusión social. Pero ser agente o motor de cambio no debe suponer que la mujer sea la única destinataria de todas las actuaciones de formación, educación y empoderamiento en aras de la transformación comunitaria, ya que el exceso de responsabilidad y la sobrecarga son consecuencias de esta visión que choca de frente con la idea de empoderar o de lograr la igualdad. Es necesario ver la inclusión social desde una perspectiva integral y, cómo no, incorporar a los hombres en esta labor, no sólo en acciones puntuales.

La educación ha contribuido al avance de la mujer en todos los campos, incluso en el terreno de la igualdad, proporcionando un sentido de identidad igualitario, difícil de alcanzar para quien no ha accedido a la educación de manera normalizada o quien tiene detrás una historia de exclusión social, donde abordar cambios sociales es mucho más complejo. Quien no tiene acceso a la educación normalizada, tiene menos mecanismos y menos referentes para desarrollar un sentido igualitario de su identidad.

Cada vez más mujeres gitanas logran el éxito en la educación media y superior, y en estos casos se ven menos diferencias con mujeres no gitanas, salvo en aspectos relacionados con la prevalencia y la presión social que, en el caso de la población gitana, tienden a fomentar proyectos familiares o grupales frente al desarrollo de proyectos de vida individuales.

Para las mujeres gitanas, al igual que para las no gitanas, la educación abre un abanico de oportunidades relacionadas con el acceso al empleo y con la participación social aunque, de la misma manera, la mayor parte sigue encargándose de las tareas domésticas asociadas a un rol tradicional de la mujer sin que haya un reparto igualitario con sus parejas. Parece que la materialización de conceptos como conciliación y corresponsabilidad sigue siendo hoy en día una asignatura pendiente para el conjunto de la sociedad, algo que influye de forma decisiva en las condiciones de acceso al empleo ya mencionadas y en aspectos como la participación social.

La inclusión social sigue siendo un reto que debe conseguirse a través de la puesta en marcha y desarrollo de políticas integrales y, en este sentido, la educación es un medio vital, aunque no el único, para conseguirla.

Fuente: Con la A

Referencias curriculares

  • Mónica Chamorro González es Educadora Social y desarrolla su labor profesional como Directora del Departamento de Educación de la Fundación Secretariado Gitano. Ha desarrollado su labor profesional durante más de doce años en el ámbito educativo con la comunidad gitana.
  • Mayte Suárez Saavedra es Maestra y Directora de la Fundación Secretariado Gitano en Extremadura. Su experiencia profesional se centra en ámbitos como la educación, el empleo y la inclusión social con la comunidad gitana.

Referencias bibliográficas

"Las cifras de pobreza y exclusión Social en España de cara a Europa 2020". EAPN Madrid.
http://www.eapn.es/ARCHIVO/documentos/recursos/1/1030_pobreza_exclusion_espana.pdf
Instituto Nacional de Estadística (INE):
http://www.ine.es/ss/Satellite?L=es_ES&c=INESeccion_C&cid=1259925456180&p=1254735110672&pagename=ProductosYServicios%2FPYSLayout¶m3=1259924822888
http://www.eapn.es/ARCHIVO/documentos/dossier_pobreza.pdf
Artículo: "Romipén en femenino". Carmen González Cortés.
Estudio "El alumnado gitano en secundaria. Un estudio comparado". FSG, UNICEF, MSSSI, MEDC, MADRID, 2013.