octubre 29, 2014

Las mujeres y las niñas no pueden esperar 20 años más para disfrutar de sus derechos humanos

El proceso Beijing+20 tendrá el primero de sus tres hitos dentro de una semana, con el foro de ONGs de Europa y la región CEPE los próximos días 3, 4 y 5 de noviembre en Ginebra, al que asistirán integrantes de COMPI y de la Plataforma CEDAW Sombra de España, entre otras.

El Lobby Europeo de Mujeres ha hecho público un informe en el que analiza la situación de las mujeres y las niñas en la Europa actual, basado en la evaluación colectiva de sus 2000 organizaciones, y ha enviado a Naciones Unidas una Declaración, firmada por 60 asociaciones y plataformas, en la que advierte que “las mujeres y las niñas no pueden esperar 20 años más para disfrutar de sus derechos humanos”. A continuación, reproducimos su contenido.

"Todos los derechos humanos - civiles, culturales, económicos, políticos y sociales, incluido el derecho al desarrollo - son universales, indivisibles e interdependientes y están relacionados entre sí" Plataforma de Acción de Beijing.

2015 es un año emocionante para los derechos de las mujeres y para el movimiento de mujeres a nivel mundial. La comunidad internacional celebrará el 20 aniversario de la Plataforma de Acción de Beijing, un instrumento de derechos humanos para las mujeres y niñas aprobada en 1995. Al mismo tiempo, la Unión Europea (UE) va a adoptar una nueva estrategia para la acción en materia de igualdad de género y de empoderamiento de las mujeres para los próximos 5 años. A nivel internacional, se adoptó un nuevo marco global post-2015 para el desarrollo, que debe poner los derechos de las mujeres y la igualdad de género en su núcleo. Como telón de fondo, una vibrante nueva ola de activismo feminista está brotando en todo el mundo y en Europa, conectando a mujeres y hombres en las nuevas campañas y acciones para combatir la discriminación y la misoginia.

Adoptada dos años después de la Conferencia Mundial de Viena sobre Derechos Humanos de 1993, la Plataforma de Acción de Beijing tuvo como objetivo sacar a la luz las desigualdades y las violaciones de sus derechos humanos a las que se enfrentan todas las mujeres y niñas en el planeta, y el establecimiento de las bases para la acción concreta a realizar para la igualdad entre mujeres y hombres.

20 años después, se ha avanzado mucho, pero aún queda mucho por hacer. El informe del Lobby Europeo de Mujeres (EWL) "De las Palabras a la Acción" ofrece un panorama de la situación de las mujeres y las niñas en la Europa actual, basado en la evaluación colectiva de sus 2000 organizaciones miembros. A pesar de que deberíamos estar celebrando la aplicación de la Plataforma de Acción de Beijing, sabemos y vemos que las mujeres y las niñas aún se enfrentan a la desigualdad, la violencia, la discriminación y la inseguridad, en todas las esferas de la vida y la sociedad.

Las mujeres y las niñas en Europa están ahora presentes en todas las esferas de la sociedad, desde la educación al empleo, llegando a posiciones de toma de decisiones políticas y de negocios, expresando sus puntos de vista como artistas, periodistas o investigadoras líderes de la comunidad.

Son más capaces que nunca de llevar su voz a los debates políticos y plantear sus inquietudes. En diferentes países se llevan a cabo eventos, campañas y conferencias, dando vida a un renovado movimiento social de las mujeres. Organizaciones de mujeres nórdicas se reunieron en el Foro Nordiskt en junio de 2014 y organizaron cuatro días de activismo, artes y reflexión sobre los desafíos actuales. Las mujeres de Hungría organizaron en 2013 el primer Congreso de Mujeres ¡desde 1989!

Una nueva generación de feministas jóvenes se está movilizando ampliamente, aprovechando al máximo las nuevas tecnologías de la comunicación, y dinamizando la lucha contra nuevas y viejas formas de de violación de sus derechos. Existe una indignación internacional y olas masivas de solidaridad en respuesta a violaciones de los derechos de las mujeres como reacción a los casos atroces de violación en la India.

Algunos hombres están tomando una postura pública o participando en el movimiento feminista, para apoyar las demandas de las organizaciones de mujeres. Las economistas feministas cuestionan el sistema actual en el que vivimos, proponiendo nuevas formas de medir el bienestar y la protección de nuestro planeta para las próximas generaciones.

Sin embargo, a pesar de este análisis optimista de un feminismo renovado en Europa, los derechos de las mujeres se enfrentan a un retroceso más fuerte que nunca.

Grupos ultra conservadores y religiosos están poniendo de forma sistemática en tela de juicio la igualdad de género, al atacar a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, la educación sexual, el acceso de las mujeres al empleo y la toma de decisiones. Algunos grupos de hombres están consiguiendo cada vez más atención mediática a sus demandas reaccionarias sobre estructuras patriarcales. Con las elecciones europeas de 2014, estamos viendo como los parlamentarios más populistas y misóginos se sientan en el Parlamento Europeo, amenazando directamente las políticas de la UE para promover la igualdad de género y los derechos de las mujeres. El mito de "equality being already there" en Europa sigue siendo fuerte y evita que la igualdad de género se convierta en un objetivo independiente de la UE, a pesar de que la igualdad entre mujeres y hombres es uno de sus valores fundamentales. El clima reciente de austeridad refuerza la idea de muchos individuos y responsables de la toma de decisiones, que los derechos de las mujeres son "la guinda del pastel".

Los recortes financieros amenazan la propia existencia de las organizaciones de mujeres. Además, el sistema neoliberal y la sociedad de consumo están impactando negativamente en el empoderamiento de las mujeres y las niñas, mercantilizando su cuerpo y su sexualidad y la perpetuación de los estereotipos de género en todas las esferas de la sociedad. Nos preocupa ver que el culto al individualismo se ha extendido tanto que las violaciones estructurales de los derechos de las mujeres no son tomadas en serio. Los estereotipos persisten en todas las esferas de la sociedad: dan forma a juguetes para niños y niñas (azul y rosa...), influyen en las opciones de educación de las niñas, impiden que las mujeres tengan acceso a algunos puestos de trabajo, tienen impacto en la salud de mujeres y niñas, legitimizan la violencia y el sexismo cotidiano, y transmiten mensajes restrictivos sobre el papel de la mujer en la sociedad.

En 2015, en un año estratégico para la humanidad, las organizaciones de mujeres esperan que todos los países den un paso adelante y ofrezcan nuevos compromisos para ir más allá de la Plataforma de Acción de Beijing. En cambio, vemos un creciente movimiento profundo y estructural de ideas antifeministas y ultraconservadoras, que afectan a todas las políticas en todos los continentes. Este movimiento se opone a la meta de la igualdad entre mujeres y hombres, desarrolla una argumentación basada en la religión, la tradición o la cultura para legitimar la violación de los derechos de las mujeres, los derechos humanos universales y la solidaridad mundial para los derechos de las mujeres.

Es por eso que queremos hacer un llamamiento a todos los Estados miembros para que presten atención a los futuros retos de los derechos humanos de las mujeres y de las jóvenes generaciones, y para que tomen medidas para que en las negociaciones de la CSW y post-2015 la voz de las organizaciones de mujeres está incluida en sus compromisos:

• Los Derechos de las mujeres y las niñas y el empoderamiento son metas universales, que no toleran excepción alguna, justificación o excusa. Es tiempo de entender que el desarrollo pacífico y sostenible no puede lograrse si la población media del planeta no está disfrutando plenamente de sus derechos humanos. Necesitamos un nuevo paradigma de derechos humanos: los derechos humanos provienen de una visión colectiva y de la solidaridad, no son herramientas para promover el individualismo. Hacemos un llamamiento a todos los Estados Miembros para que reafirmen su compromiso con todos los derechos humanos interconectados y universales, y garanticen de forma sistemática la perspectiva de los derechos de las mujeres en su trabajo.

• El sistema económico, político y social actual ha demostrado ser insostenible, peligroso para el planeta, e incapaz de incluir y proteger a los más vulnerables, empezando por las mujeres y las niñas. La celebración de Beijing + 20 es la ocasión ideal para recordar a tod@s que las mujeres y las niñas son la mitad de la población y sus necesidades deben integrarse en la conversación global sobre los grandes retos a los que se enfrenta actualmente la humanidad: el cambio climático y el futuro de la biodiversidad, la pobreza y la redistribución, el comercio, el desarrollo sostenible, la alimentación y la tierra, el agua y la energía, las desigualdades y las violaciones de derechos humanos, la militarización y los conflictos, la gobernabilidad del actual sistema económico y financiero. Hacemos un llamamiento a todos los Estados miembros a incluir igualmente a las organizaciones de mujeres y expertas en toda discusión global sobre todas las cuestiones.

• Necesitamos un cambio en los valores transmitidos por nuestros sistemas económicos y financieros: de la rentabilidad al bienestar, de la competencia a la solidaridad, de la desigualdad a la transparencia. La economía debe estar al servicio del bienestar de tod@s, y no al revés. En el sistema actual, no se garantiza la independencia económica de las mujeres. Nos alarma ver cómo se prioriza la obsesión del crecimiento sobre los derechos de las mujeres, y condenamos sin reservas la petición de la UE a los Estados miembros para que incluyeran la prostitución en sus estadísticas nacionales. Invertir en los derechos de las mujeres es la acción más urgente e inteligente para proteger el planeta y ver las futuras generaciones iguales, empoderadas, viviendo en paz y dignidad. Las economistas feministas son una fuente de inspiración para una nueva visión radical de las personas y el planeta, entre ellos la economía del cuidado, y el movimiento de mujeres se está aliando con otros movimientos sociales para proponer alternativas basadas en los derechos, la solidaridad y la igualdad. Hacemos un llamamiento a todos los Estados miembros para ofrecer un nuevo modelo para el desarrollo y la paz, con los derechos de mujeres y niñas, y con la economía y valores feministas en su núcleo.

• En muchas partes del mundo, incluyendo Europa, l@s defensor@s de los derechos humanos de las mujeres están siendo amenazados y atacados. Las Acciones de base de las organizaciones de mujeres producen un verdadero cambio en todos los niveles de la vida personal, la comunidad y la sociedad. No podemos aceptar el desmantelamiento de la sociedad civil y pedimos apoyo a las organizaciones de mujeres, como parte fundamental de una vida democrática sana. Hacemos un llamamiento a todos los Estados miembros para que cumplan con su deber de desarrollar sociedades democráticas y el diálogo civil y protejan a tod@s l@s activistas de derechos humanos.

• Las mujeres no son un grupo homogéneo, tienen múltiples identidades. Esta diversidad es lo que hace que nuestras sociedades tan interesantes y creativas. Pero al vivir en sistemas en los que el racismo, el sexismo y el clasismo están todavía muy extendidos, las mujeres con múltiples identidades se vuelven más vulnerables a la discriminación, la violencia y la violación de sus derechos. Desde hace tiempo son invisibles las mujeres inmigrantes o indocumentadas, las mujeres de minorías étnicas, las mujeres indígenas, las mujeres romaníes, las mujeres con discapacidad, las mujeres rurales, las niñas, las mujeres mayores, las lesbianas y mujeres bisexuales, las mujeres transgénero. Hacemos un llamamiento a todos los Estados miembros para asegurarse de que todas las políticas se han diseñado para no dejar atrás una sola niña o mujer.

• La prevalencia y persistencia de estereotipos de género muestran que el cambio de mentalidades sigue siendo el mayor reto para la realización de los derechos de las mujeres. Si bien la legislación es clave, no es suficiente y debe ir acompañada de la voluntad política de mantener en todo momento los derechos de las mujeres en el nivel más alto de la agenda política. Hacemos un llamamiento a todos los Estados Miembros a elaborar estrategias globales y ambiciosas para hacer realidad los derechos de las mujeres y de las niñas, que no sólo deben desarrollar e implementar la legislación, sino también hacer un cambio concreto en las mentalidades y valores.

• Poner fin a todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas debe ser una prioridad: no habrá paz mientras las mujeres y las niñas vivan con el temor de la violencia. No puede haber ninguna excusa, costumbre, tradición o consideración religiosa utilizada para violar los derechos de las mujeres y legitimar la violencia masculina. La violencia contra las mujeres no puede considerarse un asunto privado; se trata de una cuestión de derechos humanos. Hacemos un llamamiento a todos los estados miembros para reiterar su compromiso de poner fin a todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas, con el fin de alcanzar el más alto nivel de igualdad, desarrollo y paz para tod@s.

• En un contexto de crisis económica, social y ambiental a nivel mundial, las Naciones Unidas y los Estados Miembros tienen el deber de proteger a las mujeres y las niñas en todo el mundo. Hacemos un llamamiento a Naciones Unidas y a sus Estados Miembros para que reafirmen el compromiso existente acordado en Naciones Unidas sobre el lenguaje y los instrumentos para los derechos de las mujeres y la igualdad entre mujeres y hombres.

Condenamos la trivialización de la prostitución por algunas agencias como un trabajo y los informes de la ONU, que hace invisible el daño estructural del sistema de la prostitución y sus vínculos con el tráfico de seres humanos, y hacemos un llamamiento a los Estados Miembros a reafirmar su compromiso con el Convenio de Nueva York de la ONU de 1949.

Queremos ver un fuerte compromiso internacional para garantizar y promover la salud sexual y los derechos reproductivos de mujeres y niñas, en un momento en el que deberíamos estar celebrando el 20 aniversario de la Conferencia Internacional de El Cairo sobre Población y Desarrollo. Condenamos los ataques contra las personas LGBTI y pedimos ver el reconocimiento a la diversidad de las familias y las relaciones humanas.

La Unión Europea y sus estados miembros, como parte de la comunidad internacional, están en un punto de inflexión política: deben elegir liderar el camino hacia un futuro más equitativo y sostenible de género. Invertir en los derechos y el empoderamiento de las mujeres es el compromiso central para un mundo más sostenible, democrático e inclusivo que evoluciona.

Vemos la nominación, por primera vez en la historia, de una Comisaria para la Igualdad de Género como una oportunidad para poner los derechos de las mujeres en el centro de la política europea, y hacemos un llamamiento a esta nueva Comisaria Europea de Igualdad de Género para que sobre las recomendaciones esbozadas en el Informe Beijing+20 del Lobby Europeo de Mujeres desarrolle una nueva y ambiciosa estrategia para que todas las mujeres y niñas en Europa disfruten de sus derechos humanos. También hacemos un llamamiento a todos los Estados miembros de la UE para que refuercen sus mecanismos y compromisos institucionales para los derechos de las mujeres y las niñas. 

Las mujeres y las niñas no pueden esperar 20 años más para disfrutar de sus derechos humanos.

Fuente:AmecoPress