diciembre 01, 2014

#16Días - Un enfoque integrado a la seguridad y protección de las defensoras de los derechos humanos


Mientras conmemoramos los16 Días de Activismo contra la Violencia de Género (del 25 de 

noviembre al 10 de diciembre) y el Día Internacional de las Defensoras de Derechos Humanos el 29 de noviembre, y siendo testigas/os de los crecientes niveles de violencia contra las defensoras de los derechos humanos, esta semana AWID da una mirada a la necesidad de aplicar un enfoque holístico a la seguridad y protección de las defensoras.

El tema de este año para los 16 Días de Activismo contra la Violencia de Género—“De la paz en el hogar a la paz en el mundo: Derrotemos al militarismo y terminemos con la violencia de género”—subraya el carácter sistémico de la violencia de género, incluyendo los altos niveles de violencia que las mujeres y las defensoras de los derechos humanos enfrentan como resultado del militarismo,[2]incluida la violencia perpetrada por agentes estatales y la violencia sexual durante y después de conflictos.

En los últimos cinco años ha habido algunos progresos significativos en cuanto a reconocer los derechos y las violaciones de derechos contra las defensoras. En su informe de 2010, el primero que se centró exclusivamente en la situación de las defensoras de los derechos humanos, la Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre la Situación de los Defensores de los Derechos Humanos, Margaret Sekaggya, resaltó la necesidad de un enfoque de género específico para abordar la gravedad de las violaciones, persecuciones y amenazas contra las vidas de las defensoras y sus familias. En marzo de 2013 en el 57º Periodo de Sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW 57), las defensoras fueron reconocidas, por primera vez en la historia, en el lenguaje de las Conclusiones Convenidas que específicamente exigen a los Estados “apoyar y proteger a las personas comprometidas con la eliminación de la violencia contra las mujeres, incluyendo a defensoras de los derechos humanos en este respecto, quienes enfrentan riesgos particulares de sufrir violencia”.[3] El 27 de noviembre de 2013, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la primera resolución sobre las defensoras de los derechos humanos,[4]incluyendo recomendaciones concretas respecto a remedios específicos que los Estados deben adoptar para propiciar el trabajo de las defensoras y de quienes defienden los derechos humanos de las mujeres.

Sin embargo, sólo en el último año hemos observado incrementos de conflictos violentos y fundamentalismos religiosos, criminalización del disenso y más ataques dirigidos a defensoras de los derechos humanos en diversas partes del mundo.[5] El 26 de octubre en Egipto, la funcionaria de justicia transicional Yara Sallam[6] y otras 22 personas, arrestadas por acusación de haber violado la ley sobre protesta,[7] fueron sentenciadas a tres años en prisión y una multa de diez mil libras egipcias. Se les arrestó el 21 de junio cuando participaban en una marcha que instó a revocar la ley sobre protesta y liberar a todas las personas arrestadas con base en esa ley, resaltando una enorme desconexión entre la política y la práctica.

La publicación Nuestro derecho a la seguridad: Enfoque holístico de las mujeres defensoras de derechos humanos a la protección,[8]que será presentada el 10 de diciembre por laCoalición Internacional de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos, examina el concepto de la seguridad integrada para las defensoras, evalúa brechas en los actuales esquemas de protección y brinda recomendaciones encaminadas a fortalecer las respuestas para asegurar la protección de las defensoras, tomando en cuenta sus voces, necesidades y exigencias, así como sus contextos e identidades.

Por qué la necesidad de un enfoque específico en las defensoras

Las defensoras enfrentan riesgos particulares por lo que son (mujeres) y debido al trabajo que desempeñan (la defensa de los derechos humanos). Están expuestas a violencia de género y riesgos específicos a su sexo, incluyendo abuso verbal, abuso sexual y violación por motivos de género. Además de la violencia sexual, hay muchos otros ataques que están vinculados al uso de estereotipos de género y sexuales para dañar la reputación de las defensoras y deslegitimar su trabajo.

Además del sexo, existen otros factores económicos, sociales, culturales y geográficos, tales como clase, religión, edad, idioma, orientación sexual, ubicación (el lugar donde viven), raza y etnia que afectan la manera en que las defensoras sufren una violación.

Seguridad y protección – No existe una talla única

Dado que los riesgos y violaciones que las defensoras enfrentan son diferentes, también sus necesidades de protección son muy distintas. Una de las debilidades de los actuales esquemas de protección es que no se adaptan a los diferentes roles que las defensoras juegan en el lugar de trabajo, en las familias, sus organizaciones, movimientos y comunidades. La mayoría de los programas de protección ofrece un conjunto de medidas comunes para todos los defensores en riesgo, sin tener en cuenta las maneras en que factores tales como el sexo, la orientación sexual o la etnia afectan su experiencia de una violación.

La falta de reconocimiento del trabajo que las defensoras realizan continúa planteando un gran reto para brindarles protección. “Las propias activistas a veces no se definen a sí mismas como defensoras, porque no conocen el lenguaje de los derechos humanos o no se sienten cómodas utilizándolo. Las defensoras a veces no usan ese término para definirse a sí mismas por humildad o por respeto a las mujeres en riesgo a las que procuran defender, que a veces son todavía más marginadas que ellas. El resultado de esto es que las defensoras raramente acceden a las medidas de protección disponibles para las y los defensores...”.[9]

Protección específica en función del sexo y seguridad integrada para las defensoras

La protección debe tomar en cuenta la desigualdad en las relaciones de poder entre los sexos, así como la discriminación y exclusión que mujeres diversas enfrentan en la mayoría de las sociedades a consecuencia de la construcción social convencional del género. Por lo tanto, el desarrollo de medidas específicas en función del sexo involucra un proceso de evaluar las diferentes maneras en que las defensoras viven las violaciones a los derechos humanos debido a su sexo y a otros factores económicos, sociales o culturales. Esto significa involucrar a las defensoras “en sus propios términos”,[10]de manera que puedan definir sus propias necesidades y prioridades. Las medidas específicas en función del sexo también deben examinar cómo puede usarse la protección para empoderar a las defensoras y fortalecer su trabajo.

Las defensoras han enfatizado la necesidad de promover un concepto de seguridad integrada que vaya más allá de sólo la protección de la persona. Tal concepto “incorpora las preocupaciones por el bienestar de la defensora y su familia, reconociendo el componente específico de género en la violencia que ella enfrenta. Por eso las medidas de seguridad integrada ofrecen una gama de apoyos que van desde el apoyo para el cuidado de niñas y niños y la atención a la salud—que tradicionalmente no se consideran medidas de seguridad. La seguridad integrada también implica abordar los contextos que permiten que violaciones a los derechos humanos ocurran y promueve la plena realización de los derechos de las mujeres como estrategia para preservar a las defensoras, sus organizaciones y movimientos”.[11]

Este enfoque a la protección se ocupa de las necesidades de protección física, pero también se vincula a un proceso de cambio que fomenta el desarrollo e implementación de un marco legal que promueva la igualdad de género; contribuye a eliminar la violencia de género; asegura la participación de las mujeres en todos los procesos que las afectan; y promueve cambios en las prácticas institucionales, en el lugar de trabajo y en relación con los roles que las mujeres juegan en la familia y la comunidad.

Este enfoque a la protección también cuestiona el modelo predominante del activismo—basado en el rol tradicional asignado a las mujeres como proveedoras de cuidados que deben sacrificar sus vidas por otras personas. Jugar este rol hace más vulnerables a las defensoras porque afecta su capacidad de identificar riesgos, establecer medidas de prevención, manejar el trauma y protegerse.

Las defensoras han resaltado las dificultades de cambiar mentalidades para que se comprenda que, a fin de mantener el trabajo, ellas deben preservarse a sí mismas. Las nociones de auto-cuidado y bienestar deberían ser una parte integral de la protección. En este sentido, la protección requiere la integración de respuestas desde diferentes campos tales como los de la salud, la educación y la justicia.

Además de bridar protección a las defensoras y sus organizaciones, un enfoque integrado a la seguridad también debe abordar la violencia estructural contra las defensoras y las causas fundamentales de esa violencia. Por consiguiente, los programas de protección deberían incluir medidas para poner fin a la impunidad y eliminar las barreras en el acceso a la justicia, así como medidas dirigidas a desarrollar un ambiente de apoyo para que las defensoras puedan desempeñar su trabajo.

Ahora que conmemoramos los 16 Días de Activismo y el Día Internacional de las Defensoras de Derechos Humanos, muestra tu solidaridad y apoya a las defensoras:

  • Descarga este lazo, publícalo en tus perfiles de Facebook y Twitter para apoyar a las defensoras e invita a tus amistades y seguidores a que también lo hagan.
  • Mira el Tributo de AWID a Defensoras de Derechos Humanos (29 de noviembre a 3 de diciembre).
  • Toma una foto de grupo sosteniendo este afiche que dice “En esta organización no se discrimina, no se maltrata, no se acosa a las mujeres” y envíala acomunicacion.imdefensoras@gmail.com.
  • ¿Estás haciendo una campaña en el marco de los 16 Días de Activismo? ¿Estás escribiendo un artículo sobre la violencia de género? ¿Estás organizando una campaña en los medios sociales? Sea cual fuere la acción en que estés involucrada/o, queremos saberlo. Sube tu fotografía, video o texto a la Aplicación Guardian Witness (aquí puedes descargar la aplicación).

Enlaces sugeridos:

Por Susan Tolmay[1]
Fuente: Notas de los Viernes de AWID, 28 de noviembre de 2014. Título original: #16 Days – An Integrated Approach to Security and Protection for WHRDs.

[1] Artículo basado en Our Right To Safety: Women Human Rights Defenders’ Holistic Approach to Protection [Nuestro derecho a la seguridad: Enfoque holístico de las mujeres defensoras de derechos humanos a la protección]. La autora agradece a Inmaculada Barcia por su contribución.
[2] Ver: Tácticas para la lucha contra la militarización – Resumen (la versión en español está más abajo en esa página y ofrece recursos).
[3]E/CN.6/2013/L.5, 19 de marzo de 2013, Sección A, párrafo z.
[4] Promoción de la Declaración sobre el Derecho y el Deber de los Individuos, los Grupos y las Instituciones de Promover y Proteger los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales Universalmente Reconocidos: protección de las defensoras de los derechos humanos, A/C.3/68/L.64/Rev.1.
[5] Mira algunas de las más recientes acciones urgentes y alertas:
[9] Barcia, Inmaculada y Penchaszadeh, Analía. Diez ideas para fortalecer las respuestas a mujeres defensoras de los derechos humanos en riesgo. Toronto: Asociación para los Derechos de las Mujeres y el Desarrollo (AWID) y Coalición Internacional de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos, enero de 2012, pág. 3.
[10] Ibíd., pág. 6.
[11] Ibíd., pág. 6.