mayo 22, 2015

Mujeres pacifistas, 100 años

Hace 100 años (abril de 1915), en el furor de la I Guerra Mundial, se reunían más de mil mujeres de 12 países beligerantes en La Haya, en el Primer Congreso Internacional de Mujeres. En ese congreso, ellas demostraron públicamente su inconformismo ante las políticas militares guerreristas. Hicieron este viaje hacia Holanda, país neutral, a pesar de los peligros que les esperaban durante su recorrido por las zonas de conflicto que fueron declaradas en los mares de Europa. Incluso muchas de ellas no lo lograron. Este congreso dio inicio a la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad (Limpal, WILPF, en inglés), que es, hoy en día, la organización de mujeres pacifistas antimilitaristas más antigua del mundo.

Durante tres días debatieron y elaboraron un manifiesto público, en el que adoptaron veinte resoluciones para exigir una mediación neutral para el fin de la guerra y ser escuchadas en los acuerdos de paz, exigencias que aún hoy se ven reflejadas en la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (2000).

Muchos países han resaltado y recordado durante estos 100 años el valor de estas mujeres, quienes, en plena guerra, se manifestaron a favor de la paz con vehemencia y decisión. Por supuesto, si bien creo que son las primeras en hacerlo de manera colectiva y organizada, no son las primeras en la historia de las mujeres. Tuvieron varias hermanas mayores, como todas las Lisístratas o Antígonas de la historia, y también muchas hermanas menores, como tantas mujeres colombianas, quienes siempre nos recordaron que ‘guerra’ era una palabra que nunca debió existir en el vocabulario de la humanidad.

Durante estos 100 años, las mujeres de la Limpal organizaron varios congresos en distintas partes del planeta para recordar al mundo que las mujeres no podíamos seguir compartiendo la lógica de las guerras, que finalmente no es sino la lógica por excelencia del patriarcado, del poder y de la muerte. Durante 100 años, han defendido la sostenibilidad de la vida, que tiene como eje central la fragilidad y la vulnerabilidad de los humanos y de las humanas. Una lógica que hoy, y desde los aportes del feminismo contemporáneo, es llamada ética del cuidado y del fluir de la vida. Una opción ético-política difícil de controvertir aun por los más vehementes guerreristas.

A lo largo de la historia de Limpal, tres mujeres han ganado el Premio Nobel de la Paz. Muchos otros nobeles, tanto hombres como mujeres, asistieron a varios de los congresos realizados por Limpal durante estos 100 años. En el congreso de 1931, Gandhi se dirigió a la audiencia y puso el ejemplo de la liberación de su país por medios exclusivamente pacíficos, y añadió que si la experiencia se pudiera convertir en un éxito completo, India habría hecho una contribución a la paz mundial sin precedente.

En 1961, Philip Noel-Baker, M. P., opinó: “Estoy llegando al punto en que creo que solo las mujeres pueden salvar el mundo...”; en 1965, Martin Luther King fue el invitado de honor; y en el 2015, Ban Ki-moon expresó públicamente: “Felicito a la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad en su 100.° aniversario, y rindo homenaje a todas las mujeres pacifistas por su contribución constante a la causa de la humanidad”.

Limpal, en Colombia, reinició su trabajo en 1998, enfocándose en la protección, garantía y defensa de los derechos de las mujeres víctimas del conflicto armado. El 22 de mayo, Limpal y la Escuela de Estudios de Género celebrarán estos 100 años en la Universidad Nacional de Colombia. (www.limpalcolombia.org).


Florence Thomas
* Coordinadora del grupo Mujer y Sociedad
Fuente: El Tiempo