junio 26, 2015

ONU advierte atrasos en derechos laborales y reproductivos. Rezagados Venezuela y Chile en leyes a favor de las mujeres


Los Estados de Chile y Venezuela deben realizar las reformas legislativas necesarias para promover los derechos sociales, laborales, sexuales y reproductivos de las mujeres, ante la desigualdad de género que persiste en ambos países sudamericanos. 

El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU (Comité DESC) difundió ayer sus observaciones finales sobre los países examinados durante su sesión 55 (que tuvo lugar del 1 al 19 de junio), entre ellos Chile y Venezuela.

En el caso de Chile, al Comité le preocupa que los estereotipos de género “continúan profundamente arraigados en la familia y en la sociedad”, así como la persistente y significativa brecha salarial y desigualdad en el ámbito laboral entre mujeres y hombres.

En ese sentido, el Comité DESC recomendó tomar las medidas necesarias para cerrar la brecha salarial de género, combatir la segregación en el empleo, que hace que las mujeres ocupen puestos de trabajo mal remunerados y tropiecen con obstáculos para acceder a las oportunidades de carrera en las mismas condiciones que los varones.

Aunque el Comité tomó nota de la discusión del proyecto de Ley sobre la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) en Chile, externó su preocupación por la vigencia aún de una estricta prohibición del aborto, así como las altas tasas de embarazo en la adolescencia, debido, en parte, a la falta de servicios de salud sexual y reproductiva e información adecuados.

Por lo que pidió al Estado chileno “agilice la adopción del proyecto de Ley de IVE y garantice su compatibilidad con derechos fundamentales como el de la salud y la vida de la mujer, considerando la ampliación de las circunstancias permitidas”.

Al mismo tiempo, le pidió que asegure la accesibilidad, disponibilidad y asequibilidad de los servicios de salud sexual y reproductiva, incluyendo la entrega de anticonceptivos de emergencia y amplíe la educación integral y apropiada a cada edad sobre salud sexual y reproductiva, en los programas escolares de primaria y secundaria para ambos sexos.

En tanto al Estado venezolano, el Comité recomendó que redoble sus esfuerzos para establecer una cooperación constructiva con las organizaciones civiles y para garantizar que todas y todos los defensores de Derechos Humanos (DH) desempeñen sus funciones libres de toda intimidación o amenaza.

Tras evaluar al país latinoamericano, el Comité DESC manifestó su preocupación por las elevadas tasas de muerte materna (MM) provocadas, entre otros factores, por la falta de servicios de salud sexual y reproductiva adecuados y al elevado número de abortos inseguros.

Por lo que recomendó tomar las medidas legislativas y administrativas necesarias para solucionar el problema de la MM, tomando en consideración un enfoque basado en los DH, así como revisar su legislación respecto a la prohibición del aborto para hacerla compatible con otros derechos fundamentales como el de la salud y la vida de la mujer, así como con su dignidad.

También pidió asegurar la accesibilidad, disponibilidad y asequibilidad de los servicios de salud sexual y reproductiva especialmente en las zonas rurales.

Sobre esta nación, el Comité consideró preocupante que hayan aumentado los casos de VIH/Sida y que existan constantes periodos de desabasto de antirretrovirales, por lo que pidió que se adopte un Plan Nacional para prevenir la propagación del virus, y tomar las medidas necesarias para asegurar la cobertura suficiente de medicamentos y facilite su acceso a las personas con la enfermedad.

De igual forma, instó a Venezuela a llevar a cabo actividades de concientización encaminadas a promover el reconocimiento de los modos de transmisión del VIH y la tolerancia hacia las personas que viven con VIH/Sida, particularmente entre el personal médico, empleadores y la población en general.

Ambos países deben informar en su próximo examen periódico sobre las medidas que llevaron a cabo para dar cumplimiento a estas recomendaciones.

Por: Anaiz Zamora Márquez
Fuente: Cimac