septiembre 16, 2015

El 90 por ciento de los países del mundo tiene leyes que discriminan a la mujer

La mayoría de los países en el mundo tienen al menos una ley que restringe el pleno desarrollo del potencial económico de la mujer, según un nuevo informe del Banco Mundial.

Únicamente 18 países, entre los que se encuentran México, Perú y República Dominicana, no tienen ninguna restricción legal hacia la mujer en el ámbito económico.

Bolivia, por ejemplo, mantiene la ley de que ninguna mujer casada podrá trabajar a menos que cuente con el permiso de su esposo. En 16 economías de la región las mujeres no tienen el acceso a los mismos trabajos que los hombres, como en el caso de Colombia y Honduras, países en que las trabajadoras no pueden ejercer en empleos considerados peligrosos.

Igualmente, en Belice, el trabajo en fábricas por la noche o la manipulación de mercancías en un muelle está prohibido para las mujeres.

“Hay muchas restricciones de empleo para las mujeres (en el mundo), algunas bastante interesantes. Creo que, en parte, la razón detrás de ellas es el deseo de proteger a las mujeres, pero lo que sugerimos es verlo desde la perspectiva de una mujer”, argumenta Sarah Iqbal, autora del reporte Mujer, Empresa y el Derecho 2016 (i) del Banco Mundial.

En el caso de Europa, Francia dicta en su ley que las mujeres no pueden cargar más de 25 kilogramos en sus trabajos, lo que impide su contratación como conductoras de UPS, Fedex, o trabajadoras postales. “Esto es el peso promedio de un niño de 5 años. Y cualquier madre les dirá que cargar a su hijo (pequeño) es algo que hace todos los días”, afirma Iqbal.

Ante esto, los expertos aseguran que los impactos negativos en la sociedad son fáciles de imaginar puesto que es la propia ley la que subestima las capacidades las mujeres para desenvolverse en diferentes trabajos. “Un nivel más alto de desigualdad de género parece estar asociado a todo tipo de disfunciones sociales”, dice Augusto López-Claros, director del Grupo de Indicadores Globales del Banco Mundial.

“Por ejemplo, en los países con más diferenciaciones o discriminaciones contra las mujeres incorporadas en las leyes, menos niñas van a la escuela secundaria que niños. (En esos países) hay tasas de participación en la fuerza laboral más bajas, menos mujeres dirigen empresas, y existe una brecha de género más amplia”, comenta López-Claros.

Sin embargo, algunos países han progresado para igualar las normas entre mujeres y hombres en el ámbito laboral y económico, pero son pocos comparados con el número total de las naciones que adopta estas leyes.

Fuente: AmecoPress/Desinformémonos