abril 04, 2016

Análisis de la situación socio-laboral de las mariscadoras en España

Desde su constitución, uno de los principales objetivos de la Red Española de Mujeres en el Sector Pesquero (REMSP) es analizar la situación profesional de los diferentes colectivos de mujeres profesionales de la actividad pesquera y acuícola en España, con el fin de dar a conocer su trabajo y su importante contribución al sector. Con este propósito, la Red está elaborando una serie de diagnósticos temáticos sobre cada uno de estos grupos profesionales, empezando por el referido a las mariscadora, en la línea del que ya se realizó en 2012, titulado “Rederas: un oficio desconocido”. El presente Diagnóstico sobre la situación profesional de las mujeres en el oficio del marisqueo en España, que se encuentra actualmente en fase de consulta con el sector y las Comunidades Autónomas, persigue una aproximación al oficio que realizan estas mujeres, las cuales representan en torno al 70% de los trabajadores del marisqueo a pie (el 82% en el caso de Galicia). Para ello, en una primera parte del documento se abordan aspectos más generales como en qué consiste esta actividad, su evolución, cómo se desarrolla y se regula, sus técnicas y las especies objetivo, entre otros.


En el segundo bloque temático se recogen las principales conclusiones de estudios precedentes sobre este colectivo: y en la tercera parte se realiza un análisis más específico del perfil socioeconómico de estas profesionales, describiendo las peculiaridades de su trabajo y del propio oficio —referido fundamentalmente a las mariscadoras a pie, por ser éstas las más numerosas en términos cuantitativos—, ahondando en sus circunstancias laborales y, de manera especial, en sus problemáticas. Este tercer bloque se apoya en los datos extraídos de las encuestas realizadas por la Red, en las que se preguntaba a los mariscadores por una serie de cuestiones sobre la profesión, la unidad familiar, la situación laboral, la formación, el asociacionismo, la participación en órganos de poder, la salud y seguridad laboral, la igualdad o los problemas asociados al marisqueo. A partir del análisis de estos aspectos se extraen una serie de conclusiones al final del documento.

A este diagnóstico sobre mariscadoras seguirán otros estudios obre neskatillas y empacadoras y sobre mujeres en la acuicultura (ambos actualmente en curso), en la pesca extractiva y en la transformación y comercialización.

Principales resultados del análisis de datos

Un total de 31 mariscadores (28 mujeres y 3 hombres) han cumplimentado el cuestionario que ha servido de base a este diagnóstico del marisqueo, del cual se extraen los siguientes resultados:

Profesión y unidad familiar:

  • El 58% tienen una edad superior a los 45 años (destacando la orquilla de 55 a 59 años).
  • El 52% trabajan a pie de playa en la zona intermareal (un 19% trabajan a pie desde el agua, en la zona intermareal).
  • El 52% aducen “motivos económicos” como la razón que les llevó a decantarse por el marisqueo.
  • El 77% tienen familiares en el sector pesquero.
  • El 71% están casadas/os (y principalmente tienen 1 o 2 hijos).

Asociacionismo y participación en órganos de poder:

  • El 42% tienen representación en los órganos de Gobierno de las Cofradías de Pescadores (por sexo, el 39% de las mujeres ocupan puestos de poder).
  • El 35% tiene representación en los órganos directivos de las asociaciones o agrupaciones de mariscadores (todos los que aseguran tener cargos directivos son mujeres).
  • El 23% pertenecen a Grupos de Acción Local de Pesca.

Situación laboral:

  • El 39% trabajan de media unas cinco horas al día (principalmente en la extracción de recursos).
  • El 81% se dedican a la extracción de recursos como actividad principal dentro del marisqueo.
  • El 26% complementan su trabajo en el marisqueo con otra actividad (labores agrarias, hostelería, etc).
  • El 32% aportan la principal fuente de ingresos de su unidad familiar.
  • El 90% aseguran no conocer a personas que ejerzan la actividad del marisqueo de forma regular. Este dato contrasta con el hecho de que la principal problemática que destaca el colectivo es el intrusismo.

Salud y seguridad:

  • El 94% disponen de información sobre cómo realizar su actividad sin riesgo.
  • El 13% no saben nadar.
  • El 84% afirman que siempre usan los elementos de protección para realizar su trabajo (principalmente, impermeables, guantes, traje de neopreno y botas).
  • El 100% aseguran haber padecido trastornos músculo-esqueléticos asociados a su actividad.
  • El 42% han estado de baja médica o en situación de incapacidad temporal (A un 62% de los mariscadores que han estado de baja les han reconocido sus dolencias como enfermedades profesionales).

Formación:

  • El 52% disponen de estudios primarios.
  • El 19% disponen de otras titulaciones profesionales relacionadas con el sector (marinero, percebeira, patrón...).
  • El 68% han participados en cursos vinculados a su actividad dentro del sector (el 77% ha cursado programas formativos en otras materias complementarias.).
  • El 48% opinan que la formación es “muy importante” (seguido de un 45% que la considera “importante”).

Igualdad de oportunidades:

  • El 90% afirman no haberse sentido discriminados por razón de género en el desarrollo de su actividad.
  • El 19% consideran que existen aspectos que expresan una cierta desigualdad en el sector que afecta en exclusiva a las mujeres (sobre todo en lo que respecta a la capacidad de decisión). 
  • El 52% aseguran que no cuentan con ayuda en las labores domésticas (desagregando por sexo, los problemas de conciliación son mayores en el caso de las mujeres).

Valoración de la profesión y evolución.

La visión de los profesionales del marisqueo:



La encuesta también recoge la opinión de los propios mariscadores acerca de su trabajo, sus problemáticas y el futuro del marisqueo. En este sentido:

  • En cuanto a la satisfacción personal, mayoritariamente están “mucho” o “bastante” contentos/as con su profesión de mariscadores.
  • En lo que respecta al reconocimiento social, más de la mitad considera que su trabajo se valora socialmente “poco”.
  • Las perspectivas de futuro respecto a la actividad son, en gran medida, calificadas de “regulares”.
  • El anterior balance viene motivado por una serie de problemáticas, entre las cuales destacan (en un orden del 1a l 10) los siguientes:


Principales logros y avances:

En las últimas décadas se han producido grandes avances para el colectivo, que también son abordados en este diagnóstico, entre los cuales destacan:

  • Mayor regulación. Desde los años 80, el marisqueo ha ido experimentando una mayor regulación a través de normativas para la planificación y regulación del acceso a la actividad, que a lo largo de los años se han ido desarrollando y concretando.
  • Organización y profesionalización. Gracias a la formación, el respaldo de la Administración, el impulso de los fondos comunitarios y el propio empeño de las mariscadoras, desde mediados de los años 90 estas mujeres han ido organizándose en agrupaciones sectoriales integradas dentro de las cofradías, han construido una identidad colectiva y han hecho del marisqueo una auténtica profesión, lo que ha permitido la racionalización y ordenación de la actividad. A ello también han contribuido los certificados de profesionalidad, necesarios para ejercer el marisqueo, que reconocen a estas mujeres como verdaderas profesionales.
  • Sostenibilidad. Una vez organizadas, las mariscadoras han ido adoptando técnicas y labores de cultivo, dando el salto hacia un modelo económico basado en técnicas que permitan el incremento de la producción, asegurando la sostenibilidad. De esta forma han convertido el marisqueo en un sector autorregulado en base a la lógica de la continuidad futura a partir de topes y cuotas, tallas mínimas, reducción progresiva del número de días de extracción en favor de otras actividades como las resiembras, etc.
  • Diversificación. En los últimos años las mariscadoras han apostado por nuevas actividades como vía para complementar sus ingresos, especialmente relacionadas con la transformación y comercialización de sus productos, la artesanía y, sobre todo, con el turismo pesquero o marinero (por ejemplo, visitas guiadas).

Fuente AmecoPress
Fotos cedidas por la Red Española de Mujeres en el Sector Pesquero (REMSP)