septiembre 16, 2016

Rescatando a las músicas del silencio

Beatriz González es la directora de la Orquesta de Cámara de Mujeres Almaclara, creada en el año 2008 por ella misma. Una orquesta que nace con el objetivo de homenajear a todas las mujeres que a lo largo de la historia de la música no han conseguido alcanzar sus metas debido no a su falta de talento sino a su género. Con ella hablamos sobre este precioso proyecto y sobre la tarea de rescatar del silencio la música compuesta, ejecutada y conservada por las mujeres. 



¿Cómo y con qué objetivos surge la Orquesta de Cámara de Mujeres Almaclara?

Soy violonchelista, terminé mi carrera en 2007 y en ese momento me planteé lo que supongo todo el mundo se plantea, qué hacer con mi vida. Eran los comienzos de la crisis, que como siempre se manifiesta primero a la cultura. No había tanta oferta de empleo en orquestas profesionales y no quería dedicarme a dar clases, creo que hay que tener una grandísima vocación para ello. Y tenía muchas compañeras en la misma situación. Entonces pensé hacer una orquesta, con un cariz diferente. Y así nació esta orquesta de mujeres, con la idea de homenajear a esas mujeres que a lo largo de la historia de la música no han conseguido alcanzar sus metas debido no a su falta de talento sino a su sexo. El nombre de Almaclara viene de Alma Mahler y Clara Schumann, precisamente, dos de las mujeres más representativas de la Historia de la Música. Queríamos hacer un proyecto sólido, que sonara bien. Otra peculiaridad de Almaclara es que es una orquesta de cuerda cuando normalmente a lo que estamos acostumbrados es a una orquesta sinfónica. Es como si fuéramos un cuarteto de cuerda a lo grande, de hecho yo dirijo desde mi sitio tocando; es un cuarteto de 16 personas.

A la hora de elegir el repertorio, ¿buscáis obras compuestas por mujeres o relacionadas con las mujeres?

Claro que sí. La dificultad que encontramos a veces es que contamos con poco material. A veces, tenemos que transcribir las obras para adaptarlas a una orquesta de cuerda. Tenemos por ejemplo un espectáculo ‘Canciones sin palabra’, en la que unimos música y palabra, poesía, literatura y, de nuevo, mujeres, ya que una actriz cuenta la vida de una música a través de cinco obras. También en algunos festivales hemos interpretado obras de compositoras actuales.


Como en otras áreas, el aporte de las mujeres a la historia de la música sigue estando silenciado. Hay incluso obras atribuidas a músicos que en realidad fueron hechas por mujeres. Y todavía no hay muchas mujeres que toquen en orquestas y menos que dirijan. ¿Cómo definirías el papel de las mujeres en la historia y presente de la música?

Efectivamente las mujeres en la historia de la música han sido muy eclipsadas por el hombre y los motivos no son otros que los que te puedes encontrar en cualquier otra profesión, a las mujeres se las educaba para casarse y tener hijos. Mujeres músicas de un altísimo nivel creativo y técnico, que se mantuvieron siempre a la sombra de una sociedad y un gremio eminentemente masculino. Hay muchos ejemplos, como Anna Magdalena Bach, que transcribía las partituras del que es considerado el padre de la música contemporánea; Clara Schumann mantuvo a la familia durante años y era una estupenda pianista; Fanny Cecilie Mendelssohn, fue una compositora y pianista, hermana del también compositor Felix Mendelssohn –de hecho se le atribuyen varias de sus obras-. En la actualidad, hasta la primera década de los 2.000 había orquestas que no admitían a mujeres y hoy encuentras que en la mayoría de las orquestas apenas hay cuatro o cinco mujeres. En la orquesta que interpreta el concierto de año nuevo hasta el 2001 no admitían a mujeres y todavía no hay muchas. Y creo la música está por encima de todo eso, cierras los ojos y da igual si está siendo interpretada por un hombre o una mujer.

¿Cómo te iniciaste en el mundo de la música?

Mi padre es pianista, mi sitio preferido en casa era debajo del piano…Todo fue muy orgánico, comencé a ir al conservatorio y llega un momento en el que es irreversible. Cuando algo tan bello puedes entenderlo, pues mucho mejor. Por eso considero tan importante la educación.

De hecho, Almaclara también desarrolla la parte pedagógica, con el nombre de ‘Con cuerdas y a lo loco’, ¿en qué consiste?

Nosotras consideramos fundamental la educación, hay que crear público y esos niños son nuestro público del mañana; necesitamos recolectar público para que esto pueda seguir manteniéndose. Tenemos un proyecto que es ‘Con cuerdas y a lo loco’ en el que la idea es presentar un cuarteto de cuerda a los más pequeños haciéndolo de una manera atractiva, con humor, e involucrando a los niños. Una obra de una hora con un espectáculo en vivo aporta muchísimo más que un libro de 200 páginas.

¿Qué te parece el tratamiento que está recibiendo la música dentro del sistema educativo?

Fatal. Creo que es muy importante la cultura, en todas sus ramas, es nuestro patrimonio espiritual. Quitar la música de nuestra enseñanza es un error. Estás formando a un ser humano, con valores y necesidades diversas, y habría que dotar de herramientas, de todas las posibles, para que pueda desarrollarse, sabiendo también que hay mucha diversidad en los niños y niñas, que el ser humano es diverso.


¿Qué opinión tienes de la difusión de la música clásica a través de las redes sociales?

Me parece algo necesario, hay que adaptarse, aunque es cierto que desde mi punto de vista vivimos un exceso de información, vemos muchas cosas pero no profundizamos, no conocemos.

Para contactar con la orquesta: http://www.almaclara.es/
Foto: archivo AmecoPress, cedidas por Almaclara;
Fuente: AmecoPress