noviembre 03, 2016

La igualdad de género, protagonista de la Nueva Agenda Urbana -

Foto: ONU Mujeres



ONU Mujeres en Hábitat III

A principios de la década de 1990, sólo poco más del 42 por ciento de las personas vivía en zonas urbanas. Actualmente, más del 54 por ciento de la población mundial vive en ciudades y está previsto que en el año 2030 este porcentaje aumente hasta el 60 por ciento [1]. El desarrollo sostenible debe garantizar una hoja de ruta para conseguir ciudades sostenibles.

En este contexto, entre el 17 y el 20 de octubre, tendrá lugar Hábitat III, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Vivienda y Desarrollo Urbano Sostenible, en Quito (Ecuador). La última vez que se celebró una conferencia de esta naturaleza —la segunda Conferencia de las Naciones Unidas sobre Asentamientos Humanos— fue en 1996, en Estambul. En Hábitat III se reunirán gobiernos, la sociedad civil, el sector privado y representantes de las Naciones Unidas así como expertas y expertos de todo el mundo para renovar el compromiso político respecto al desarrollo urbano sostenible, evaluar logros y retos emergentes y aprobar la Nueva Agenda Urbana, un documento final concreto y orientado a la acción que establecerá estándares mundiales para el desarrollo urbano sostenible, y en que se reconsiderará la manera en la que construimos, gestionamos y vivimos en las ciudades.

La propia conferencia aplica los principios de la igualdad de género creando un espacio sensible al género y ayudando a las y los participantes a conciliar su trabajo profesional y sus responsabilidades como madres y padres. Por ejemplo, se han abierto dos instalaciones para el cuidado de niñas y niños atendidas por profesionales, una en el recinto de la conferencia y otra en el Centro de Convenciones. Las madres y los padres que asisten a la conferencia pueden dejar allí a sus hijas e hijos durante dos horas de forma gratuita. El recinto de la conferencia también incluye lugares donde cambiar pañales.

Si bien el desplazamiento hacia las ciudades desempeña un papel fundamental en la aceleración del desarrollo —especialmente generando crecimiento económico— no ha sido tan eficaz en otros ámbitos, como, por ejemplo, a la hora de promover la igualdad de género. Actualmente, la mayoría de mujeres que viven en asentamientos urbanos se siguen enfrentando a múltiples dificultades.

Las mujeres y las niñas a menudo temen y sufren la violencia sexual y otras formas de violencia, lo que afecta a sus vidas cotidianas y les impide disfrutar de su libertad así como de la ciudad y de sus espacios públicos. En Londres, un estudio de 2012 reveló que el 43 por ciento de las mujeres jóvenes había sufrido algún tipo de acoso en la calle durante el año 2011, y, en Port Moresby, un estudio de alcance realizado por ONU Mujeres indicó que más del 90 por ciento de las mujeres y las niñas había sufrido algún tipo de violencia sexual al acceder al transporte público [2].

Con frecuencia, los suburbios carecen de infraestructuras y servicios públicos, lo que incluye infraestructuras e instalaciones relacionadas con la salud sexual y reproductiva. Por ejemplo, un análisis reciente de los datos de la Encuesta de Demografía y Salud procedentes de 30 países de ingresos bajos y medianos de África, Asia y América Latina sobre el acceso a servicios neonatales y de maternidad para grupos de diferentes niveles de pobreza reflejó que, en algunos casos, los índices de mortalidad materna, neonatal e infantil en los subgrupos urbanos pobres y marginados pueden ser tanto o incluso más altos que entre la población pobre rural [3].

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible reconoce la relación entre igualdad de género y el desarrollo sostenible urbano. La visión del ODS 11, que insta a lograr ciudades y asentamientos urbanos que sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles, está estrechamente vinculada con el ODS 5 sobre la igualdad de género, y no puede alcanzarse sin considerar la vivienda, el transporte, los espacios públicos y los servicios públicos seguros, inclusivos y asequibles para las mujeres y las niñas.

En Hábitat III y en los procesos que la preceden, ONU Mujeres ha defendido y respaldado firmemente la elaboración de la Nueva Agenda Urbana otorgando protagonismo a los derechos de las mujeres, fomentando que todas las partes interesadas aprovechen la oportunidad de modelar ciudades sostenibles, sensibles al género e inclusivas, y que presten su apoyo a la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible respetando su auténtica esencia de inclusión e igualdad.
Las mujeres y la Nueva Agenda Urbana

Poner fin a la violencia contra las mujeres, crear ciudades seguras y espacios públicos seguros

La Nueva Agenda Urbana insta a que las ciudades sean lugares seguros, amables y tolerantes para todas las personas, a fin de que éstas puedan vivir y trabajar sin miedo a la violencia o la intimidación. En consonancia con este llamado, la iniciativa emblemática mundial de ONU Mujeres, “Ciudades Seguras y Espacios Públicos Seguros”, basada en el programa “Ciudades Seguras Libres de Violencia contra las Mujeres y las Niñas” presentado en 2010, es el primer programa mundial que elabora, implementa y evalúa herramientas, políticas y enfoques integrales sobre la prevención y la respuesta al acoso sexual y otras formas de violencia sexual contra las mujeres y las niñas en distintos entornos.


Fuente: Onumujeres