diciembre 22, 2016

Por el mundo. Sexualidad, salud y derechos en Internet

La internet ha desempeñado un complejo papel respecto del amplio espectro de desigualdades y relaciones de poder que dan forma al mundo social, entre ellas las de raza, género y sexualidad. Recientes rebeliones populares contra regímenes políticos opresivos han sido, por antonomasia, los ejemplos empleados para ilustrar las posibilidades de libertad y desarrollo que ofrece el ciberespacio. Pero si los actores que hegemonizan el control de la red –especialmente las empresas tecnológicas que dominan su flujo– celebran su auge, ellos guardan silencio o son refractarios a tomar medidas cuando dichas tecnologías facilitan violencias como el acoso, la discriminación y la divulgación no consentida de información privada. Se resisten también a comprometerse con el combate a la inequidad de género en sus empresas, un mundo preponderantemente masculino.

Esa ambivalencia, como desafío para el activismo por los derechos humanos, es abordada en el último número de Arrow para el cambio: Sexualidad, salud y derechos sexuales y reproductivos e internet ,boletín semestral publicado por The Asian-Pacific Resource and Research Centre for Women, que debate temas contemporáneos sobre derechos, salud, género y sexualidad focalizados en el sudeste asiático y Asia-Pacífico.

El volumen reúne artículos que analizan conexiones entre tecnología, género y sexualidad en distintos ámbitos, como la reproducción de relaciones jerárquicas entre los sexos en redes sociales, el impacto en la salud y los derechos de las mujeres de las aplicaciones de cuantificación personal que recaban información física y fisiológica sobre fertilidad y reproducción, así como el uso de drones, por parte de ONG, para facilitar el acceso al aborto con medicamentos en contextos de ilegalidad, entre otros.

Las contribuciones de las autoras ponen de relieve problemas álgidos a nivel mundial, aunque con distintos matices según países y regiones. Entre ellos cabe mencionar los límites entre libertad de expresión y acoso on line, el rol de empresas como Facebook y Twitter en la regulación de la libertad de expresión, así como –consecuentemente– el tipo de control al cual dichas empresas deberían someterse: ¿Es preciso adjudicarles las mismas responsabilidades que a las autoridades públicas? ¿El marco más apropiado para hacerlo sería uno de derechos humanos, de condiciones de servicio o de índole contractual?

Los textos formulan líneas de reflexión en torno a los grandes volúmenes de información personal recogidos a través de aplicaciones móviles y su uso por parte de gobiernos y organismos internacional de control, bien como para la producción científica y, claro, fines comerciales. En este sentido, Maya Indira Ganesh (Directora de investigación aplicada del Tactical Technology Collective) plantea en su editorial:

“Se necesita con urgencia una perspectiva politizada del uso y aplicación de datos, desde una mirada feminista global […] ¿cómo se dará la negociación entre conocimiento, monitoreo y administración del progreso por un lado y el derecho a la privacidad y la protección de las personas por el otro? ¿Cómo cambia el uso de datos la forma en que ONG y gobiernos afirman haber alcanzado objetivos con mayor o menor autoridad según hayan utilizado datos en gran o en pequeña escala?”.


Fuente: Clam