febrero 22, 2017

Malena Pichot: “Reírse de todo es la manera de sobrellevar el mundo”

Malena Pichot: “Reírse de todo es la manera de sobrellevar el mundo”

La actriz, comediante y guionista Malena Pichot reflexiona en esta entrevista realizada por “Graves y Agudas” (Radio Sur 88.3) sobre el feminismo, el machismo y la risa. ¿Todo vale en el humor? ¿Cómo deconstruir los estereotipos de género?

- Muchas veces cuando un chiste nos ofende como mujeres y lo cuestionamos la respuesta es: “Bueno, pero entonces no se puede decir nada”. ¿Alcanza la justificación cuando se produce un chiste machista?

– No. Es muy difícil la situación del chiste machista en el cotidiano ¿no? En el trabajo, la facultad, con los amigos, o lo que sea. Porque te pone en un lugar de que te convertís en la amarga cuando no te reís. Se genera como una doble mierda digamos, que es que te están haciendo un chiste machista y que si no te reís sos una pelotuda. Entonces es todo una bazofia. Yo siempre, en esas situaciones, elijo responder con otro chiste más agresivo, y si es ordinario, más ordinario. A mí a esta altura me divierte más pelearme con esa gente que quedarme callada.

- ¿Y a vos te pasó que alguna vez te señalaran que un chiste tuyo ofendía a alguien?

– Bueno, yo hago muchos chistes con el aborto, y la gente con el aborto se pone muy mal. Supongo que hay mucha gente que se ofende pero no por la misma razón que una se ofende con un chiste machista. Nunca tuve una situación muy incómoda de alguien diciéndome algo así como “me ofendiste en lo más profundo”. Quizás por Twitter y esas cosas, pero eso es pavada.

- ¿Cuáles serían las razones que nos ofenden de los chistes machistas?

– Bueno, el machismo en sí mismo. A mí me ofende también. Yo, que hago stand up, la mayoría de los comediantes, hombres y mujeres, tienen material muy misógino y muy horrible. Y eso es más triste todavía que el comentario en la mesa del café. Es gente que se dedica a escribir y escribe cosas horribles.

- A menudo, a nosotras nos pasa que, teniendo un programa feminista, nos tildan de “la policía feminista” de la radio, de la comunicación. A vos ¿te pasa esto que se inhibe por ahí algún humorista y te tildan como si estuvieras escuchando todo el tiempo para hacer un señalamiento?

– Si, obvio. Yo también tengo un programa de radio en el que estoy con Srita. Bimbo, que las dos somos feministas y nos gusta hablar de eso y hablamos de eso todo el tiempo. Supongo que, como ustedes, lo hacemos porque no nos da ganas de hablar de otra cosa y no hay nada que nos parezca más importante. Hay una cosa, como muy que está de moda ahora, de la gente que dice “sí, sí, todo bien con el feminismo, pero vos no sos feminista”. Como que hay gente que habla de un feminismo bueno y un feminismo malo y en general es gente que no le gusta el feminismo.

Pero como el feminismo llegó a un punto que ya está mucho mejor visto que en otras épocas, inventan nuevas concepciones como las “feminazis” o esto de decirte “todo bien con el feminismo pero vos sos muy extrema”. Y esa gente es muy graciosa, porque si vos le decís “okey, yo no te gusto, qué feminista te gusta”, no te van a decir nadie porque no les interesa. Entonces, sí, siempre va a haber alguien que se va a ofender, pero es porque no entiende y les da miedo.

- Recién comentabas que ante un chiste misógino vos respondés con otro chiste. ¿Qué encontrás en el humor que te permite llevar adelante y hacer una crítica a este mundo patriarcal y llevar adelante la bandera del feminismo?

– Es un lugar común lo que voy a decir pero es verdad: para mí reírse de todo es la única manera de sobrevivir, es la única manera de pasarla bien en la vida. Entonces para mí hay que reírse de los monstruos, y hay que reírse de los golpeadores y de los violadores. Y ahí algunos dicen “no, pero como te vas a reír de un tema tan serio”. Hay que reírse de los monstruos porque es la manera de sobrellevar las cosas.

Hay como una idea de que por el humor es más fácil meter el mensaje. Por ejemplo yo tengo un show que se llama Persona con otras tres chicas y el show es feminista. Además de que es más fácil meter el mensaje, lo hacemos porque no queremos hablar de otra cosa. Es lo que nos llama la atención del mundo y la manera de sobrellevarlo.

- Y este reírse de todo también incluye reírse de las contradicciones en el ejercicio cotidiano del feminismo ¿no? Algunas cuestiones en Cualca o en Por ahora, que ponían de manifiesto esto también…

– Si, las contradicciones es también lo que usan quienes le tienen mucho miedo el discurso feminista para tratar de vencerte. Para mí las contradicciones tampoco son tan graves, ni tan contradicciones.

Para mí, ser feminista es estar todo el tiempo replanteándote todo, y estar consciente de las cosas que haces todo el tiempo. Por supuesto que no hay una manera de ser feminista. Pero también creo que no hay contradicciones. Quiero decir, se puede ser feminista y depilarse, porque son elecciones, creo que la base de todo está en que vos estés consiente de que lo estás haciendo y que lo estás eligiendo y que no lo estás haciendo desde un lugar de sometimiento y sufrimiento.

Cuando nos marcan las contradicciones es una manera de callarnos y que no tengamos fuerza.

- Hablando de contradicciones construidas, ¿es posible que los varones hagan humor feminista?

– Por supuesto, sí. Louis CK tiene muchísimo humor feminista. Hay material sobre el aborto de John Carling, antiquísimo, de los 80, que es feminista. Entonces, sí hay un montón, sobretodo en Nueva York. Yo fui hace poco a un festival allá y la verdad es que todos los comediantes varones en algún momento hacían una observación de género. Pero acá no, falta mucho para que pase.

- ¿Creés que va creciendo este estilo de hacer humor? ¿Se puede hablar de humor feminista?

-Sí, yo creo que el humor históricamente ha partido de burlarse de los poderosos, y ahora el discurso del feminismo está masivamente de moda en el mejor de los sentidos. El stand up y los monólogos políticos deberían hablar de la injusticia social, entonces, es lógico q se hablen de esas cosas.

Para mí es ridículo que alguien este parado en el escenario haciendo un monólogo sobre la ensalada de frutas y hay mucha gente que lo hace. Hay un pibe que tiene material de cómo odia la manzana Y decís ¿para qué?

- ¿Cómo es tu acercamiento a un humor que busca el feminismo como material?

– Siempre para hacer humor hay que hacer generalizaciones. Por supuesto. Pero si tu eje es siempre lo mismo, reírte de los poderosos y de los malos, nunca vas a pifiar. Se usan estereotipos en todas las cuestiones del arte, no les tengo miedo. Lo importante es elegir qué estereotipo usar y cómo te vas a reír con ellos y qué vas a decir con ellos.

Hace un par de años esta de moda el estereotipo de “la mujer conchuda” y el concepto de “conchuda” a mí no me hace gracia en lo más mínimo. Es un estereotipo del que no sirve más hablar, hay un estereotipo del machista y sirve hablar de eso, riámonos de ese, riámonos del boludo, machista, que va a la cancha y se caga a piñas. Ya nos reímos mucho, siglos del otro.

- ¿Tenés en cuenta los modelos del humor acá en la Argentina? ¿Están presentes en el humor hoy?

– Si obvio. Hay un montón de capocómicos que yo creo que no hicieron reír nunca. Y que además están sobrevalorados como Santiago Bal. ¿A quién carajo hizo reír Santiago Bal? Y Porcel era malísimo.

También con los capocómicos ocurre que son intocables solamente porque vivieron mucho tiempo, pero no hicieron nada. Las películas eran malas antes y malas ahora. No es que era otra época. No, en los 70 hubo películas increíbles en el mundo. Hacían mierda porque eran una mierda. Porque en el mundo pasaban cosas geniales, podrían haber hecho cosas geniales. La figura del humorista argentino es un asco, es una basura. Y cuando te das cuenta que sos feminista, también te das cuenta que tenías un montón de ídolos que estaban mal, como Alfredo Casero.

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