octubre 10, 2017

Cuando el sexo era demasiado explícito

La feria de arte contemporáneo Frieze, en Londres, dedica en esta edición una sección a aquellas feministas que la censura mantuvo ocultas.

'Consumer Art', 1974. Cortesía de Lokal_30 (Varsovia) NATALIA LL

Cactus coronados por un dildo doble, una oda santa al pene o el dibujo hiperrealista de una penetración. Dos torsos desnudos, el de una mujer y un hombre, vello púbico, pezones o una boca entreabierta tras un cristal empañado. Imágenes, más o menos surrealistas, creadas a partir de elementos que a nadie le son ajenos, pero que durante décadas han sido capaces de generar cierta incomodidad en ciertos lugares. Incluso en aquellos de mayor libertad sexual, como la explosión feminista de los sesenta y setenta en Estados Unidos. E incluso hoy, todavía.

Ese conservadurismo para con todo lo relacionado con el sexo y lo que lo rodea, llevó a la censura —a veces velada, a veces explícita— de multitud de artistas que quisieron escudriñar, profundizar y teorizar sobre la situación de las mujeres, los sesgos de género, las relaciones, los estereotipos, el machismo, la sumisión o la rebeldía. Ellas nunca dejaron de crear, aun cuando ningún museo las aceptaba, ninguna crítica veía más allá del impacto de la imagen (casi siempre rotunda y explícita) y el veto moral y social las apartaba de exposiciones y publicaciones.

Para combatir precisamente ese confinamiento, esta edición de la Frieze, la feria de arte contemporáneo de Londres, ha dedicado una sección a nueve de esas creadoras que han pasado alrededor de medio siglo caminando de puntillas por el arte, por culpa de la corrección política. Una situación sobre la que se habló en Alt-Feminismo, una charla en la que participaron las artistas Renate Bertlemann, Cosey Fanni Tutti, Marilyn Minter, Penny Slinger y la comisaria y académica Alison M. Gingeras, la responsable de la selección.

Trabajo sexual: arte feminista y política radical es el nombre que la curadora eligió para poner el foco en aquellas mujeres que se han movido en la frontera de lo moral, social y culturalmente aceptable desde la década de los sesenta y que en ese paso de funambulista encontraron pocos lugares que las aceptaran; también por eso es una especie de homenaje a las galerías que recogieron sus obras cuando ni siquiera los movimientos culturales feministas ni sus retrospectivas lo hicieron.

Una visitante de la Frieze frente a la cronología de la sección sobre arte y feminismo. MARK BLOWERFRIEZE

Gingeras, durante la feria, explicó que la palabra feminismo tenía el peso del uso y abuso en la cultura, y por parte de la sociedad, los políticos e incluso las empresas. “Es importante entender que el feminismo no es un movimiento monolítico, sino plural y diverso”, señaló. Para explicar el porqué de esa sección y la relevancia de mostrar al público las obras que la componen, la comisaria habló de la diversidad de esas creaciones, de la forma en la que se convierten en crítica política y de cómo el trasfondo muestra que el sexo visto desde esa perspectiva es una "cuestión humana y no solo feminista".

El paseo entre esos mundos de erotismo, deseo y disección crítica de la desigualdad y el patriarcado no debería quedarse en la anécdota o el impacto visual de muchas de sus piezas. Gingeras deseaba que el hincapié que han hecho en mostrar la complejidad de esas obras y sus respectivos contextos sirva para construir una historia que consiga que el feminismo no quede reducido a un hashtag.

Aquí, un breve apunte de cada una de las artistas que la Frieze, entre el 5 y el 8 de octubre, muestra en Regent's Park.
Dorothy Iannone (Massachusetts, 1933)

Iannone se mudó a Berlín a mediados de los setenta, después de vivir en varias ciudades de Europa; allí sigue y desde allí ha observado cómo su trabajado ha pasado de ser censurado a conocido, y reconocido. Dibujos, objetos, películas y libros que lleva creando desde principios de la década de los sesenta con una fuerte huella narrativa y autobiográfica en la exploración del amor, la sexualidad o la belleza.

The Story Of Bern (or) Showing Colors (1970). DOROTHY IANNONE GALERÍA AIR DE PARIS (PARÍS).

Betty Tompkins (Washington D.C., 1945)

A Betty Tompkins no solo la apartó el masculinizado mundo del arte de los sesenta y setenta, también lo hizo el movimiento feminista del momento. El realismo de sus imágenes y la claridad con la que recreó el deseo y las relaciones sexuales desde el punto de vista de la mujer la hicieron merecedora del más absoluto olvido. Ahora, la obra de esta artista residente en Nueva York, está incluida en varios museos y galerías, entre ellas, el Centro Pompidou de París.

'Pussy Painting 8' (2011). BETTY TOMPKINS GALERÍA ANDREA CARATSCH

Mary Beth Edelson (Chicago, 1933)

Lleva medio siglo generando iconos dentro de sus piezas. Escultura, dibujo, pintura y fotografía en las que, a menudo, usa la imagen de su propio cuerpo como base creativa; lo que ocurre, por ejemplo, con su serie Woman Rising (que puede verse en la Frieze), una colección de fotografías sobre las que la artista pintó para generar nuevas identidades relacionadas con la naturaleza, la cultura popular o la historia del arte. Vive y trabaja en Nueva York desde hace años y ya ha formado parte de numerosas retrospectivas en museos de todo el mundo, como el MOMA o el Smithsonian.

'Write By The Tail/Bite The Tail/I Bite/Belly Snakes' de la serie 'The Woman Rising', (1973). MARY BETH EDELSON GALERÍA DAVID LEWIS

Natalia LL (Żywiec, 1937)

Natalia Lach-Lachowicz acuñó su doble L en 1971, cuando, después de años enfrentada al muro ideológico y moral que tuvo en Polonia, su país de nacimiento, fue reconocida internacionalmente. En mitad de la Guerra Fría cruzó las fronteras de varios países europeos y viajó a Estados Unidos para dar conferencias e inaugurar exposiciones. La serie de finales de los sesenta que refleja el sexo entre dos amantes, Intimate Records, se erigió como un grito de una nueva sexualidad femenina que incluía satisfacción también para las mujeres. Su obra está presente hoy en lugares como el Museo de Arte Moderno de París o el Centro Internacional de Fotografía de Nueva York.

'Intimate Photography' (1971). NATALIA LL LOKAL_30

Renate Bertlmann (Viena, 1943)

La artista feminista Renate Bertlmann usa, como Natalia LL, su cuerpo como medio artístico. Sexualidad, género y estereotipos son algunos de los conceptos más tratados (y criticados) por Bertlmann a través de objetos que, normalmente, se asocian a cada rol. Desde finales de los sesenta trabaja con la pintura, el collage, el dibujo, la fotografía y la escultura; y su participación en la Frieze de Londres es un reconocimiento más a una de las artistas feministas más importantes en activo. Su obra está presente en colecciones como la del Tate de Londres o el MAC de Viena.

'Kaktus' (1999) y, al fondo a la izquierda, 'San Erectus' (1976-1980). La imagen, de la Frieze de Londres, de Mark Blower. RENATE BERTLMANN GALERÍA RICHARD SALTOUN

Marilyn Minter (Shreveport, Luisiana, 1948)

A Minter más de una vez le han cerrado la puerta, galerías, artistas y medios de comunicación. Incluso Playboy, y no hace tanto, en 2014 después de encargarle un trabajo que fuese una revisión de la pornografía. Minter hizo una serie de fotografías en primer plano en las que se veían unos dedos acariciando vello púbico y en las que la entrepierna estaba vestida con accesorios sadomasoquistas. El proyecto de la artista jamás fue publicado por la veterana revista, sin embargo, el espacio (ya cerrado) Fulton Ryder editó el proyecto, que se agotó a los pocos días de su lanzamiento. La pornografía es un tema que la artista ha tocado y retocado durante décadas. Pornografía como vehículo del deseo y representación de una sexualidad con sus ritos y sus trampas.

'Rivulet' (2017). MARILYN MINTER GALERÍA SALON 94

Judith Bernstein (Newark, 1942)

Fue mientras estudiaba en la escuela de arte de Yale cuando Bernstein empezó a ahondar y hacer frente a los conceptos de machismo, la desigualdad, y la injusticia social que empapa a la mitad de la población mundial. La artista, que reside en Nueva York, ha ido pasando por pequeños y grandes temas que vistos en perspectiva son un retrato bastante fiel y amplio de las circunstancias y los problemas que han vivido y viven las mujeres.

Birth of the Universe #2' (2013). JUDITH BERNSTEIN GALERÍA THE BOX

Penny Slinger (Londres, 1947)

Dentro del feminismo surrealista, Penny Slinger también usa su propio cuerpo como base para su creación. Fotografía, escultura, narrativa y cine son algunas de las formas en las que la artista, ubicada ahora en California, ha roto con lo establecido para crear un equilibrio propio dentro de la sexualidad, la estética, el deseo o el sexo; y para explorar cómo la mujer es vista desde su entorno y cómo se ve ella misma.

Obra de Penny Slinger en la Frieze de Londres (imagen de Mark Blower). PENNY SLINGER GALERÍA BLUM & POE

Birgit Jürgenssen (Viena, 1949 - 2003)

Toda la fuerza del cuerpo femenino: lo que es, lo que podría ser, lo que parece que ha de ser... La potencia del surrealismo para investigar y diseccionar los estereotipos a través de las manos, los pies o la boca de las mujeres. Jürgenssen, que estudió en la Universidad de Artes Aplicadas de Viena donde luego fue profesora a partir de los ochenta, usa todo aquello que está a su alcance para dar una nueva identidad al elemento del que parte: la mujer. Disfraces, objetos icónicos y distorsiones visuales que crean mundos en los que el género, la sexualidad y las jerarquías sociales se pierden a favor de la estética y la libertad. Su obra puede verse en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, la Tate Britain de Londres o el Centro Pompidou de París.

'Untitled (Self with Skull)' (1979). BIRGIT JÜRGENSSEN GALERÍA HUBERT WINTER

Una 'videolist' contra la censura

Alison Gingeras, la curadora de la sección feminista de la Frieze de London, hizo para la feria una lista de vídeos que bucea por distintas perspectivas del feminismo y el sexo desde mediados del siglo pasado y hasta hoy. Puedes ver los vídeos haciendo clic sobre el enlace de cada uno aquí debajo.

Fuente: El País