noviembre 22, 2017

Amnistía revela alarmante impacto de los abusos contra las mujeres en Internet 20 noviembre 2017


Una nueva investigación de Amnistía Internacional ha revelado el alarmante impacto que tienen en las mujeres los abusos y el acoso en las redes sociales, con mujeres de todo el mundo que informan de estados de estrés y ansiedad o ataques de pánico como consecuencia de estas experiencias dañinas en Internet.

El mes pasado, mujeres de todo el mundo boicotearon Twitter durante un día, sirviéndose del hashtag #WomenBoycottTwitter. Fue una reacción contra lo que muchas personas consideran una respuesta insuficiente a los abusos que se dan en esa plataforma, y muchas mujeres compartieron ejemplos de los horribles abusos de los que han sido objeto en Internet. Muchos de estos abusos vulneraban claramente las normas de uso de Twitter y, sin embargo, nadie había eliminado los mensajes correspondientes.

Se ha abierto un debate global sobre el modo en que las plataformas de redes sociales deben responder a los abusos misóginos que prevalecen en Internet.

Amnistía Internacional encargó a Ipsos MORI una encuesta sobre las experiencias de las mujeres de entre 18 y 55 años en Dinamarca, España, Estados Unidos, Italia, Nueva Zelanda, Polonia, Reino Unido y Suecia.

Casi la cuarta parte (el 23%) de las mujeres encuestadas en estos ocho países dijo que había experimentado abusos o acoso en Internet al menos una vez, fluctuando entre el 16% en Italia y el 33% en Estados Unidos.

El peligro especial de los abusos en Internet es la rapidez con la que pueden proliferar: un tuit insultante puede convertirse en minutos en un aluvión de odio focalizado.Azmina Dhrodia, investigadora sobre Tecnología y Derechos Humano.

Un dato alarmante es que el 41% de las mujeres que habían sufrido abusos o acoso en Internet dijo que al menos en una ocasión estas experiencias en línea habían hecho que sintieran su integridad física amenazada.

“Internet puede ser un lugar temible y tóxico para las mujeres. No es ningún secreto que la misoginia y los abusos prosperan en las plataformas de redes sociales, pero este estudio muestra lo perjudiciales que son las consecuencias de los abusos en Internet para las mujeres que los han sufrido”, afirma Azmina Dhrodia, investigadora de Tecnología y Derechos Humanos en Amnistía Internacional.

“Esto no es algo que desaparezca cuando sales de Internet. Imagina que recibes amenazas de muerte o de violación cuando abres una aplicación, o que vives con el miedo de que se divulguen en Internet sin tu consentimiento fotos sexuales o privadas.

El peligro especial de los abusos en Internet es la rapidez con la que pueden proliferar: un tuit insultante puede convertirse en minutos en un aluvión de odio focalizado. Las empresas de redes sociales deben empezar a tomarse en serio realmente este problema”.

Estrés, ansiedad, ataques de pánico




Amnistía Internacional preguntó a mujeres que se consideran a sí mismas usuarias de Internet entre moderadas y activas sobre sus experiencias de abusos y acoso en línea.

En todos los países, algo menos de la mitad (el 46%) de las encuestadas que habían sufrido abusos o acoso en Internet dijo que ésos eran de naturaleza misógina o sexista.

Entre una quinta parte (el 19% en Italia) y una cuarta parte de las mujeres que habían sufrido abusos o acoso dijo que éstos habían incluido amenazas de agresión física o sexual.

El 58% de las participantes de todos los países que habían sufrido abusos o acoso dijo que éstos habían incluido racismo, sexismo, homofobia o transfobia.

El 26% de las mujeres que habían sufrido abusos o acoso en todos los países encuestados dijo que se habían divulgado en línea datos personales o que las identificaban (práctica conocida también como doxxing).

Más de la mitad (el 59%) de las mujeres que habían sufrido abusos o acoso en Internet dijo que éstos procedieron de personas completamente desconocidas.


El impacto psicológico de los abusos en Internet puede ser devastador.

  • En todos los países, el 61% de las mujeres que dijeron que habían sufrido abusos o acoso en Internet dijo que como consecuencia de ellos tenían la autoestima más baja o habían perdido confianza en sí mismas.
  • Más de la mitad (el 55%) dijo que había experimentado estrés, ansiedad o ataques de pánico tras sufrir abusos o acoso en Internet.
  • El 63% dijo que había tenido problemas para dormir como consecuencia de los abusos o el acoso en Internet. En Nueva Zelanda, tres cuartas partes (el 75%) de las encuestadas dijo haber padecido este efecto.
  • Más de la mitad (el 56%) dijo que los abusos o el acoso en Internet les habían impedido concentrarse durante periodos largos.

No se reconoce necesariamente el impacto psicológico que implica leer los pensamientos de alguien que está diciendo gráficamente que te va a violar y asesinar.Laura Bates, fundadora del proyecto “Sexismo Cotidiano”

En su investigación, Amnistía Internacional también entrevistó a mujeres con un perfil público y les preguntó sobre su experiencia respecto a la violencia y los abusos en Internet.

Laura Bates es la fundadora del proyecto “Sexismo Cotidiano”, una recopilación de las experiencias cotidianas de desigualdad de género de más de 80.000 mujeres.

Laura le dijo a Amnistía Internacional que, incluso antes de que su proyecto adquiriera resonancia recibía cerca de 200 mensajes insultantes al día, entre ellos “descripciones detalladas, gráficas y explícitas de una violación y de la violencia doméstica”.

Explicó:

“No se reconoce necesariamente el impacto psicológico que implica leer los pensamientos de alguien que está diciendo gráficamente que te va a violar y asesinar. Puedes estar tranquilamente sentada en el salón de tu casa, fuera de horas de trabajo, y, de repente, alguien es capaz de enviarte una amenaza totalmente gráfica de violarte ahí mismo.

Un efecto silenciador

Las plataformas de redes sociales son, especialmente para las mujeres y los grupos marginados, un espacio fundamental para el ejercicio individual del derecho a la libertad de expresión. La violencia y los abusos en Internet son una amenaza directa a esta libertad de expresión.

“El abuso claramente me hace detenerme antes de considerar nada. Me hace temer por mi familia.”Pamela Merritt, bloguera y activista

Más de tres cuartas partes (el 76%) de las mujeres que dijeron que habían sufrido abusos o acoso en una plataforma de redes sociales hicieron cambios en la forma en que usan las plataformas. Estos cambios incluían limitar los contenidos que publicaban: El 32% de las mujeres dijo que había dejado de publicar contenidos que expresaban su opinión sobre ciertos temas.

“Las redes sociales han contribuido a aumentar la libertad de expresión, incluido el acceso a la información, de muchas maneras. Pero con la migración al mundo digital de la discriminación y la violencia contra las mujeres de fuera de Internet, muchas mujeres se alejan de conversaciones públicas o se autocensuran por temor por su privacidad o su seguridad”, dice Azmina Dhrodia.

Otra mujer que Amnistía Internacional entrevistó para la investigación, la activista estadounidense Pamela Merritt, dijo a la organización:

“Tuve un incidente cuando recibí un correo electrónico del FBI; me decían que necesitaban hablar conmigo sobre cierta actividad relacionada con mi blog. Por lo visto, había un supremacista blanco que estaba tratando activamente de encontrar mi domicilio. Eso llevó la cosa a otro nivel […] Durante un año después de eso tuve que ser muy prudente con lo que publicaba.

“[El abuso] claramente me hace detenerme antes de considerar nada. Me hace temer por mi familia.” He tenido que tener una conversación intensa con mi familia sobre el aspecto de la seguridad y sobre el hecho de que yo tenga un perfil público y la gente me conozca en Internet.

Alrededor de una cuarta parte (el 24%) de las encuestadas que dijeron que habían sufrido abusos dijo que éstos les habían hecho temer por la seguridad de su familia.

Las empresas de redes sociales no hacen suficiente

Todos los tipos de violencia y de abusos en Internet exigen respuestas de los gobiernos, de las empresas o de ambos, dependiendo de su clase y gravedad.
Las empresas de redes sociales tienen la responsabilidad de respetar los derechos humanos, incluido el derecho a la libertad de expresión. Deben garantizar que las mujeres que usan sus plataformas pueden hacerlo libremente y sin temor.Azmina Dhrodia

En todos los países encuestados, el número de mujeres que dijo que las medidas del gobierno para responder a los abusos eran insuficientes fue significativamente mayor que el de quienes pensaban que eran suficientes; en Suecia, el número de quienes decían que las medidas eran insuficientes se quintuplicaba (el 57%, comparado con el 11%). En torno a un tercio de las mujeres en Reino Unido (el 33%), Estados Unidos y Nueva Zelanda (el 32%) dijo que la respuesta de la policía a los abusos en Internet era insuficiente.

La encuesta indica también que las mujeres creen que las empresas de redes sociales deben hacer más. Sólo el 18% de las mujeres encuestadas en todos los países dijo que las respuestas de las empresas de redes sociales eran muy adecuadas, bastante adecuadas o totalmente adecuadas.

“Las empresas de redes sociales tienen la responsabilidad de respetar los derechos humanos, incluido el derecho a la libertad de expresión. Deben garantizar que las mujeres que usan sus plataformas pueden hacerlo libremente y sin temor”, afirma Azmina Dhrodia.

Amnistía Internacional señala que el derecho a la libertad de expresión protege expresiones que podrían ser ofensivas, profundamente perturbadoras y sexistas. Sin embargo, esa libertad no incluye la apología del odio o de la violencia. Es más: el derecho a la libertad de expresión debe ser disfrutado por igual por todas las personas e incluye el derecho de las mujeres a expresarse y a vivir sin violencia y abusos, tanto dentro como fuera de Internet.

Las plataformas de redes sociales declaran expresamente que no toleran abusos focalizados basados en el género o en otras formas de identidad de la persona, y ahora tienen que hacer cumplir sus propias normas para la comunidad. También deben permitir y empoderar a usuarios y usuarias para que hagan uso de medidas individuales de seguridad y privacidad, como el bloqueo, el silenciamiento y el filtrado de contenidos. Esto permitirá que las mujeres, y los usuarios en general, tengan una experiencia menos tóxica y perjudicial.

Las empresas de redes sociales deben garantizar asimismo que las personas encargadas de moderar las comunidades tengan formación para identificar las amenazas y los abusos relacionados con el género y otros aspectos de la identidad que se produzcan en sus plataformas.

Amnistía Internacional pide también a los gobiernos que garanticen la existencia de leyes, políticas, prácticas y formación adecuadas para prevenir la violencia y los abusos contra las mujeres en Internet y acabar con ellos.

Sin embargo, es fundamental que no se impongan restricciones o penalizaciones indebidas al ejercicio legítimo de la libertad de expresión. Abordar la violencia y los abusos en Internet no debe utilizarse como excusa para reducir el disfrute de la libertad de expresión.

Metodología

La investigación fue realizada por Ipsos MORI usando una encuesta por cuota en línea de 500 mujeres de entre 18 y 55 años en cada país, por medio del sistema de panel online de Ipsos.

En cada país se establecieron cuotas en el trabajo de campo sobre la edad, la región y la situación laboral de las mujeres encuestadas según las proporciones conocidas de la población de cada país.

Los datos se ponderaron con un método RIM, para las mismas poblaciones objetivo a fin de corregir desviaciones potenciales en la muestra.

La muestra de la encuesta en cada país se diseñó para que fuera representativa de las mujeres en ese país. El margen de error para la muestra total de cada país es de entre el 3% y el 4%.

En total, participaron en la encuesta 4.000 mujeres de ocho países, 911 de las cuales dijeron que habían sufrido abusos o acoso en Internet, de las que 688 declararon que los habían sufrido en un sitio de redes sociales.

Fuente: Amnistía Internacional