mayo 09, 2018

Ciberviolencia contra mujeres y niñas en Europa y otros análisis de interés



Dado que cada vez más personas pueden acceder fácilmente a Internet y las redes sociales, la violencia cibernética contra las mujeres y las niñas es una preocupación creciente. A pesar de la falta de datos, las estimaciones de la UE muestran que una de cada diez mujeres ha experimentado algún tipo de ciberviolencia desde la edad de 15 años.

“Las mujeres son más propensas que los hombres a ser víctimas de formas graves de ciberviolencia y el impacto en sus vidas es mucho más traumático”, dijo Jurgita Peciuriene, coordinadora del programa EIGE para la violencia de género.

Los expertos nos advierten que no pensemos en la violencia cibernética como un fenómeno separado de las formas de violencia en el mundo real. Las mujeres y niñas que han sufrido acoso sexual, acoso o violencia de un compañero íntimo ‘sin conexión’ también son a menudo víctimas de la violencia ‘en línea’ de la misma persona. Al igual que con todos los tipos de violencia, la violencia cibernética afecta enormemente la vida de las víctimas y se presenta en muchas formas.

El acecho cibernético, por ejemplo, se refiere a una persona que envía repetidamente correos electrónicos no deseados o mensajes de texto a sus víctimas. El acoso cibernético se relaciona con ofender a una persona en línea con mensajes sexualmente explícitos no deseados, amenazas de violencia o discursos de odio. Una de las formas más perturbadoras de violencia en línea es la pornografía no consensual, que los antiguos compañeros a menudo cometen. Esto significa publicar o distribuir imágenes o videos sexualmente gráficos en línea sin el permiso de una persona. Las investigaciones sugieren que hasta el 90% de las víctimas de pornografía no consensuadas son mujeres y la cantidad de casos aumenta.

Se necesita más información y conocimiento

La UE aún no tiene un enfoque común o incluso una definición común para la ciberviolencia, lo que significa que cada país lo define y lo castiga de manera diferente. Algunos países ni siquiera lo consideran un crimen. Además, muchos casos de ciberviolencia no se denuncian a la policía. En los casos en que las víctimas denuncian la violencia cibernética, es posible que la policía y la justicia no lo tomen tan en serio como los incidentes de violencia en la vida real. Todo esto da lugar a la falta de datos y a la falta de estadísticas comparables a nivel de la UE, lo que significa que no podemos mostrar a los responsables de la toma de decisiones con qué frecuencia sucede. Esto es una preocupación seria, ya que significa que las víctimas a menudo tienen que arreglárselas con una protección inadecuada oa veces incluso cero.

Para arrojar más luz sobre este desafío de rápido crecimiento, EIGE ha publicado un documento que se centra en la necesidad de datos desglosados ​​por género sobre la violencia cibernética. Se encuentra que aunque la violencia cibernética afecta a mujeres y niñas de diferentes maneras a hombres y niños, los estudios tienden a no diferenciar entre mujeres y hombres víctimas o perpetradores.

Algunos Estados miembros como Alemania, Francia y el Reino Unido han adoptado intervenciones y buenas prácticas para abordar esta cuestión, sin embargo, se necesitan más investigaciones y medidas para abordar la ciberviolencia y la amenaza que representa. Las recomendaciones delineadas en el documento del EIGE resaltan la necesidad de mejores respuestas políticas, más medidas de prevención y concienciación. Por ejemplo, educar a las mujeres y las niñas, así como capacitación sensible al género sobre ciberviolencia para la policía.

Puede encontrar el documento de EIGE sobre ciberviolencia contra mujeres y niñas aquí

Lea los resultados de la encuesta de 2014 de la Agencia de Derechos Fundamentales (FRA) sobre la violencia contra las mujeres en la UE, incluida la ciberviolencia aquí.

El creciente alcance de Internet, la rápida difusión de la información móvil y el uso generalizado de las redes sociales, junto con la pandemia de violencia contra mujeres y niñas (VCMN) existente, ha llevado a la aparición de la ciberVaWG como un problema global en crecimiento con consecuencias económicas y sociales potencialmente significativas.

La investigación muestra que una de cada tres mujeres habrá experimentado una forma de violencia en su vida y, a pesar del fenómeno relativamente nuevo y creciente de la conectividad a Internet, se estima que una de cada diez mujeres ya ha experimentado una forma de violencia cibernética desde la edad de 15.

El acceso a Internet se está convirtiendo rápidamente en una necesidad para el bienestar económico, y se lo considera cada vez más como un derecho humano fundamental; por lo tanto, es crucial garantizar que este espacio público digital sea un lugar seguro y de empoderamiento para todos, incluidas las mujeres y las niñas.

Con el fin de comprender mejor la naturaleza y prevalencia de la ciber VAWG, el Instituto Europeo para la Igualdad de Género (EIGE) realizó recientemente una investigación de escritorio que tuvo como objetivo identificar y analizar la investigación existente sobre las diferentes formas de ciber VAWG y evaluar la disponibilidad de encuestas y datos sobre el fenómeno. Los hallazgos de esta investigación y las recomendaciones resultantes forman la base de este documento.

Un análisis de la Directiva de derechos de las víctimas desde una perspectiva de género

Este informe analiza la Directiva 2012/29 / UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de octubre de 2012, por la que se establecen normas mínimas sobre los derechos, el apoyo y la protección de las víctimas de delitos y se sustituye la Decisión marco 2001/220 / JAI del Consejo, también denominada ‘Directiva sobre derechos de las víctimas’.

El análisis se realizó desde una perspectiva de género [1] .

El estudio se centra en las especificidades de la implementación de la Directiva frente a las víctimas de la violencia de género (VG) y su acceso a la justicia.

El objetivo es evaluar la Directiva desde la perspectiva de las víctimas de la violencia de género para examinar críticamente las medidas que podrían ser contraproducentes o causar efectos involuntarios, así como aquellas que podrían apoyar a las víctimas.

Un análisis de la Directiva de derechos de las víctimas desde una perspectiva de género
EN (1.29 MB)

Fuente: Tribuna Feminista