mayo 22, 2018

Las Mujeres frente a las Elecciones del 2018 en México


Nos alcanzó una realidad muy cruda a las mujeres, niñas y adolescentes para enfrentar las elecciones de 2018 en México. En primer lugar se siguen incrementando los feminicidios en todo el país, según lo estima CEPAL y ONU-Mujeres cuyas estimaciones ascienden a 8 víctimas de feminicidio cada día, y es inexplicable cómo siguen sucediendo estos crímenes, aún en los municipios donde se han declarado la Alerta de Género. El tema ha sido tocado tímidamente por algunos de los candidatos a la Presidencia, a pesar de que ha adquirido proporciones endémicas. Qué pasa, dónde están las propuestas en los planes y programas contra la violencia hacia las mujeres, en la elección más grande que haya enfrentado México. Cómo van a aplicar las recomendaciones que los comités de expertas han hecho para cada Estado. Yo me pregunto, habrá presupuestos o se seguirán dando presupuestos raquíticos y cursitos que no representan respuestas reales que permitan incidir en la reducción de la violencia feminicida.

Por otro lado, se han abierto y están funcionando 30 Centros de Justicia para las Mujeres, y la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres y la Trata de Personas (CONAVIM) los califica como: “Una de las políticas públicas más exitosas que ha puesto en marcha la CONAVIM desde el 2010 … la creación y fortalecimiento de los Centros de Justicia para las Mujeres, y yo me pregunto el éxito cómo lo miden, si hay indicadores cuantitativos y también cualitativos para medirlo o simplemente por el número de atenciones que brindan, sin importar el resultado que se logre.

Y me pregunto lo anterior porque en la página web de la CONAVIM no se menciona nada relacionado con la evaluación cualitativa de los resultados de los Centros de Justicia para las Mujeres, lo único que dice es:

“La Secretaría de Gobernación, a través de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim), trabaja en el diseño de programas y políticas públicas de carácter integral que tienen como fin último garantizar y proteger los derechos humanos de las mujeres.

Una de las políticas públicas más exitosas que ha puesto en marcha la CONAVIM desde el 2010, ha sido la creación y fortalecimiento de los Centros de Justicia para las Mujeres (CJM), los cuales buscan dar respuesta a las obligaciones en materia de atención y prevención de violencia contra las mujeres, así como atender diversas recomendaciones internacionales formuladas al Estado mexicano en la materia.

En estos Centros se busca fortalecer el acceso a la justicia por medio de un proceso de autovaloración para detener la violencia, así como proporcionar herramientas que propicien la toma de decisiones informada y encaminada a construir un proyecto de vida en entornos libres de violencia.” Pero por los resultados que vemos todos los días, el número de feminicidios, el número de mujeres y niñas desaparecidas, resultados y no hemos escuchado propuestas en las campañas políticas.

Otro gran problema que tenemos que enfrentar las mujeres son los aumentos diarios al aumento del costo de la gasolina, que ha traído aumentos en la canasta básica, incluso hasta más de $15.00 el kilo de tortillas, el aumento del gas, y nos espera el de la electricidad, el aumento al transporte, etc., lo que coloca a las mujeres en mayores condiciones de vulnerabilidad y pobreza, porque las alzas perjudican a toda la población, pero sobre todo a las mujeres y de entre las mujeres, la más vulnerable. A todo lo anterior debemos agregar los saqueos organizados que ha provocado que la delincuencia se desate y actúe por todas las ciudades impunemente, robando, asaltando en motocicletas y con pistolas como nos pasó el jueves pasado en la puerta de nuestra oficina. Son grupos organizados y pagados para justificar la represión a las legítimas protestas pacíficas que se vienen dando en 25 entidades del país.

Y, finalmente, no podemos dejar de comentar lo que está sucediendo en la Ciudad de México, dónde cada 3 años, desde hace 5 legislaturas el lobby proxeneta ha tratado de legalizar la prostitución, queriendo hacer una distinción engañosa entre prostitución voluntaria y autónoma y la prostitución forzada, por eso debemos estar pendientes porque al ver el color y al fragor de las campañas hoy, estamos seguras de que se intentará reducir los derechos ganados por las mujeres.

Y por qué el reconocimiento de la explotación sexual y reproductiva como trabajo no me convence, ya que realmente impulsaba la precarización del trabajo, reconociendo tanto el ambulantaje, los trabajadores de la cultura, el arte o deporte, como la prostitución como trabajo no asalariado, en una suerte de renunciar a luchar por trabajos dignos, que ofrezcan prestaciones, permanencia posibilidades de ascenso, un ingreso suficiente, lo que resultaría nocivo para muchos negocios establecidos, creo que en el fondo lo que buscan es censarles para cobrarles impuestos.

Ya queda menos tiempo, por lo menos se despejará esta incógnita, y nos daremos cuenta qué diputadas y diputados tienen o una falsa interpretación de la prostitución, sus causas y consecuencias o bien intereses en el negocio de explotar la prostitución de mujeres y niñas. Debemos estar pendientes.

Ante este panorama, estoy convencida que sólo nos queda un camino, la organización y la lucha constante. No nos debemos cansar, ni dar por vencidas, exigir rendición de cuentas y recuperar los espacios públicos para poder caminar seguras y, también, estar seguras en nuestros hogares. El futuro debe ser nuestro.

Directora de la Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe, A.C. (CATWLAC por sus siglas en inglés).
Fuente: Tribuna Feminista