julio 07, 2018

La Historia esta viva y nos pertenece, dice la autora mexicana Sofía Segovia


Fotografía promocional cedida donde aparece la escritora mexicana Sofía Segovia. EFE/Penguin Random House

La mexicana Sofía Segovia relata en su última novela, “Peregrinos”, el éxodo de dos familias prusianas en medio de la Segunda Guerra Mundial, un contexto de resonancias actuales aún cuando la Humanidad insista en vivir “ajena a la Historia”.

“A veces vemos la Historia como una materia muerta y no. Está viva”, dijo la novelista en una entrevista con Efe en Miami (Estados Unidos), ciudad en la que presenta su publicación, basada en hechos reales, que cuenta la huida de los niños Ilse y Arno de una Prusia que se “disuelve bajos sus pies”.

“Todo lo que suceda en la Historia nos pertenece, nos debe enseñar algo, hasta la realidad del presente”, afirma la mexicana, quien cuando retomó el año pasado la escritura de esta novela, que le implicó mucho trabajo de documentación, se encontró con “estos líderes nuevos siguiendo casi la receta que encontré en esta época”.

“Líderes que, como Hitler, bombardean a su gente con mensajes de odio y con bastante certeza de que se logra tanto con mentiras”, afirmó la autora del éxito de ventas “El murmullo de las abejas” (2015), ambientada en la Revolución mexicana.

En “Peregrinos” (Lumen) Segovia vuelve a personajes en tránsito en medio de un contexto histórico fundamental.

“El peregrinaje es la historia más antigua de la Humanidad. Existió, existe y va a existir”, dice la escritora, quien señala que detrás de ese espíritu de “salvar lo más preciado y correr” está el anhelo de una mejor vida, de una vida en paz, que es “quizás la mejor definición de la palabra peregrinaje”.

En la historia de los Hahlbrock y los Schipper, conocida por la autora de boca de la propia Ilse, Segovia encontró vínculos entre esos prusianos que huyen de “una tierra que creían propia” (Prusia fue disuelta en 1947) y los mexicanos, a los que le “movieron” la frontera tras la intervención estadounidense de mediados del siglo XIX.

“¿Cuántas veces se ha perseguido gente?.

Los exiliados de hoy en día, dice, solo buscan “vivir un día más”. “Les pasa a los centroamericanos (que huyen a EE.UU.), a los sirios, a los africanos en el Mediterráneo. Quieren vivir un día más”, insiste.

¿Cuántas veces las personas han tenido que cortar de raíz sus raíces con tal de salvar sus vidas?”, se preguntó la novelista, que recuerda que desde 2014 ha “explotado” la situación de los refugiados en el planeta, palabra por lo demás “muy maltratada” en el primer mundo.

Los exiliados de hoy en día, dice, solo buscan “vivir un día más”. “Les pasa a los centroamericanos (que huyen a EE.UU.), a los sirios, a los africanos en el Mediterráneo. Quieren vivir un día más”, insiste.

Pero los migrantes y refugiados parecen ser los “enemigos” escogidos por estos “líderes actuales” a través de los cuales se busca unir a todo el pueblo, reflexiona la autora.

Como consecuencia de la investigación histórica que efectuó para “Peregrinos” Segovia comprendió que “la primera víctima del Gobierno nazi fue el pueblo alemán”.

Segovia, que durante la escritura de esta novela conoció la perspectiva “de los derrotados”, pero además comprendió la propia, empezó a trabajar en “Peregrinos” en enero de 2014, en su “caverna”, como llama a su estudio en la ciudad de Monterrey, donde vive con su esposo y sus tres hijos, su gran apoyo.

El proceso creativo se detuvo tras los éxitos de sus dos primeros trabajos publicados, “El murmullo de las abejas” y “Huracán”, las cuales le supusieron sus primeras experiencias dando entrevistas y haciendo viajes de promoción, o como dice ella, aprender a “hablar de la novela” tras meses de trabajo en solitario.

Cuando retomó la escritura, la novela tenía 100 páginas escritas y en cinco meses intensos concluyó finalmente la narración que esta noche presentará en la librería Books & Books de Coral Gables.

Tras la salida de imprenta de “Peregrinos”, Segovia se dedicará a la labor de “hablar” de la novela, a la espera de que su futura ficción la “escoja” y la ponga a escribir.

Por Lorenzo Castro E.