julio 29, 2018

Originaria: Mujeres indígenas nos seducen con poesía.


Atteri Miyawatl es escritora y actriz nahua, originaria de Acatlán, localidad de Chilapa, Guerrero -una de las zonas más calientes del estado- de la necesidad de crear espacios donde otras voces sean escuchadas, presenta Originaria, un proyecto que tiene como objetivo mostrar a mujeres poetas que se expresan en idiomas originarios.

Intenté reunirme con Ateri Miyawatl para que me contara de este proyecto que toca el alma, pero ambas nos encontramos atareadas por el tránsito de la Ciudad de México, inmersas en el imparable ritmo de la vida. Pese a que la era líquida nos lleva a un ritmo enloquecido y no nos encontramos físicamente, hablamos por teléfono.

“Es un proyecto autogestivo, no somos un colectivo quienes (lo) estamos armando, sino nada, tres chavas que nos reunimos para hacerlo y cada una tiene sus proyectos y sus trabajos de forma independiente también”, me dijo.

Con la variedad de lenguas indígenas que se habla en el país, es poco probable que no se escriba en ellas, sobre todo sabiendo que las mujeres poetas han escrito desde siempre, pero Ateri sabe que de la diversidad lingüística, poco se sabe: “Son 68 idiomas (los) que se hablan en México, no es posible que no podamos distinguir ni cinco.

“Hay mucho desconocimiento de la población no indígena, o incluso la población indígena que no está abierta a escuchar, tienen un nivel de desconocimiento muy grande, y eso impide que entremos en contacto con otras culturas”.

Del ímpetu de difusión nació Originaria, un proyecto que se realizó en Michoacán. Miyawatl y otras dos artistas: Celeste Jaime y Mara Rahab Bautista, reunieron a mujeres poetas que escriben en lenguas indígenas, en todo el país, para compartir su poesía.

“Proponemos generar espacios de diálogo a través de la escucha. Espacios en donde nuestros oídos y lenguas se abran a universos desconocidos; generar la oportunidad de escuchar y sentir distinto. El medio es la poesía, esa que antes de entenderse se siente”, dice su presentación.

La gira, en su primera etapa, terminó el pasado 30 de junio, y contó con la presencia de Yásnaya Elena Gil, única invitada lingüista; posteriormente en abril se presentó Mikeas Sánchez, en mayo Rubí Tsanda Huerta y en junio Nadia López.

Ya se planea la segunda etapa, que tentativamente se realizará entre septiembre de 2018 y mayo de 2019, y que esta vez integrará poetas que aún no han publicado su trabajo.

“También hay un trabajo de investigación, estamos tratando de localizar a poetas que no han publicado”, indicó.

No sólo se trata de leer poesía, sino de desperdigarse por todos lados a través de publicaciones breves y personales, que pueden ser adquiridas en dos ediciones, una de ellas de lujo, acompañada de un grabado.


CINCO

Pero no tuve miedo

algo de Piogbachuwe’1 habitaba mi carne

como habita la lechuza y la comadreja en el bosque

Y nunca salí del costado de Adán

ni fui estatua de sal

ni Magdalena

y aunque una enorme cruz se encajó entre mis ingles

y las sagradas escrituras abanderaban mi vientre

guardé intactos mi olor y mi nombre

Mikeas Sánchez, poeta zoque

ATERI

Su voz da tranquilidad, con cadencia, me narra los últimos acontecimientos de su vida: que vivió un rato en Estados Unidos, que trabajó en una escuela en la que se exploraba el pasado indígena mexicano, que ahora radica en Michoacán. Recordé, entonces el día en que la conocí, en un taller de performance en Acapulco, la tierra mía y de mis ancestras.

“No es que yo me dedique a escribir poesía, apelando a las etiquetas, soy más gestora cultural, y he escrito como escribimos todas, para nosotras mismas, en la computadora, triste y sola, no para publicarse”, me contó por teléfono.

En ese momento yo pude entenderla; yo misma escribo para mí, cada día, quizá, cuando me adentro en las páginas de mis viejas o nuevas libretas, las que guardan mis pensamientos, lo que recuerdo de la vida.

Con su voz media, me reveló que Neijmantototsintle, el poema y libro-objeto, que le valió recibir el Judges’ Award Choice (Premio Elección de los Jueces) en la Oxford Fine Press Book Fair, nació en náhuatl. No es normal que Miyawatl escriba poesía en náhuatl, según contó en entrevista, como tampoco es normal que escriba para ver algún trabajo publicado.

“Cuando lo escribí (Neijmantototsintle) fue encantador, porque nació en náhuatl, es un poema que habla sobre la tristeza y hace una analogía, una comparación , como si la tristeza fuera un ave, que viene y en lugar de lastimarme, viene, me limpia y me deja florecida; como una manera de sacar la tristeza y florecer”.

“Nació en un contexto de tristeza, de lo que está pasando en Guerrero, del 2013 al 2016 han asesinado a mucha gente muy cercana, amigos muy queridos y sí descubro en mí un acumulamiento de tristezas”.

La poesía en idiomas originarios, no sólo habla del sol, de la tierra y el maíz. Igual que las demás personas, las poetas indígenas exploran temas como el erotismo, la violencia, el amor.

“Hay prejuicios, se dice por ejemplo, ay sí, la poesía de los pueblos indígenas está vinculada a la tierra, a los pueblos y el maicito… y claro que sí, pero también van a encontrar otras cosas creo que hay muchas sorpresas, también se habla de erotismo, de violencia, de violaciones”.

Por Fabiola Rocha
Fuente:Luchadoras.mx