enero 31, 2026

Proyecto Minerva: el programa gratuito que impulsa la autonomía económica

El Proyecto Minerva es un programa gratuito de educación financiera con perspectiva de género que busca fortalecer la autonomía económica de las mujeres y prevenir la violencia económica en México.


La libertad financiera puede cambiarlo todo. Tener control sobre tu dinero no solo significa pagar cuentas o ahorrar: también es una forma clave de autonomía personal. Pero en muchos contextos —sobre todo para las mujeres— el dinero se usa como una herramienta de control.

Como te contamos en nuestro Glosario Feminista, la violencia económica ocurre cuando una persona controla los recursos financieros de otra para volverla dependiente. Esto muchas veces impide que una mujer pueda salir de una relación violenta o tomar decisiones por sí misma.


Esta violencia puede verse de muchas formas: prohibirte trabajar, exigirte que rindas cuentas por cada peso que gastas o incluso generar deudas a tu nombre sin que lo sepas. No es casual que afecte principalmente a las mujeres: es parte de un sistema patriarcal que ha normalizado su dependencia económica. Frente a este panorama, existen iniciativas que buscan cerrar estas brechas, y una de ellas es el Proyecto Minerva.

¿Qué es el Proyecto Minerva?

Se trata del primer modelo de educación financiera en México con perspectiva de género. Este programa es un esfuerzo conjunto entre la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) y la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), con el valioso apoyo de la Secretaría de las Mujeres (anteriormente INMUJERES).

El objetivo fundamental del proyecto es brindar a las mujeres las herramientas y conocimientos necesarios para que puedan tomar decisiones financieras informadas y conscientes, mejorando así su calidad de vida y planeando su futuro con seguridad.

¿Qué aprenderás en este programa?

El programa es totalmente gratuito y en línea, diseñado para mujeres a partir de los 15 años. Según el portal oficial de Proyecto Minerva, el contenido se divide en módulos que cubren los pilares de la economía personal y familiar:

Presupuesto, ingresos y gastos: para entender dónde estás parada y cómo administrar tus finanzas.

Ahorro: estrategias para trazar planes y ahorrar para emergencias.

Crédito: aprender a identificar deudas "buenas" y "malas" y conocer tu capacidad de pago.

Seguros: conocimientos básicos para protegerte ante imprevistos.

Participación de las mujeres en la economía: un módulo que aborda la autonomía económica y el empoderamiento.

Emprendimiento: herramientas para detectar oportunidades de negocio y crear modelos de ingresos.

Prevención de fraudes: consejos para proteger tus cuentas y realizar comercio electrónico de forma segura.

La capacitación tiene una duración aproximada de 10 horas y, al finalizar los módulos, se otorga una constancia de participación que respalda tus nuevos conocimientos.

Cómo inscribirte paso a paso



Inscribirte en el Proyecto Minerva es sumamente sencillo. Solo necesitas un correo electrónico personal, conexión a internet y un dispositivo móvil o computadora.

Estos son los pasos que debes seguir:

Paso 1: ingresa al portal oficial: https://minervaeducacionfinanciera.mx/ o a través de los sitios de CONDUSEF o AMIS.

Paso 2: busca la opción para crear una cuenta. Deberás completar un formulario con tus datos personales. Es importante que los escribas correctamente, ya que se utilizarán para emitir tu diploma oficial.

Paso 3: crea un usuario y contraseña. Asegúrate de guardarlos en un lugar seguro para tus futuros accesos y acepta los términos y condiciones de la plataforma.

Paso 4: ¡comienza tu curso! Una vez registrada, podrás navegar por los talleres y avanzar a tu propio ritmo.

Tip adicional: si prefieres estudiar desde tu teléfono, puedes descargar la app Proyecto Minerva, que está disponible de forma gratuita tanto para dispositivos iOS como Android. ¡No esperes más para darle un giro a tus finanzas y fortalecer tu autonomía!

Fuente: La Cadera de Eva

enero 30, 2026

Científicas de la UNAM crean biosensor para prevenir el cáncer cervicouterino

cáncer cervicouterino















La OMS ha sugerido sustituir el papanicoláu por técnicas de detección molecular para identificar el virus antes de que haga daño

Un grupo de científicas de laUniversidad Nacional Autónoma de México (UNAM) crearon un biosensor para detectar de manera temprana los casos de Virus de Papiloma Humano (VPH) causante del cáncer cervicouterino, este dispositivo actualmente participa en la validación clínica.

De acuerdo con el Centro de Información del VPH, en 2023 el 65 por ciento de las mujeres que padecieron cáncer cervicouterino presentaron infecciones de los tipos 16 y 18 del VPH, dos de los más agresivos que están relacionados con el crecimiento anormal de las células se encuentran en el cuello del útero.

La responsable del Laboratorio Nacional de Soluciones Biomiméticas para Diagnóstico y Terapia (LaNSBioDyT), Tatiana Fiordelisio, explicó que el proyecto nació de una experiencia de haber desarrollado un biosensor capaz de detectar el virus de Covid-19, mismo que sirvió para realizar más de 45 mil diagnósticos gratuitos.

¿Cómo funciona el biosensor para detectar el cáncer cervicouterino?

El biosensor emplea una técnica de hibridación muy similar al PCR (reacción en cadena de la polimerasa) utilizada para identificar fragmentos del material genético del virus. Las muestras son recolectadas a través de un cepillo similar a un hisopo y se colocan en un tubo con líquido, pasados 30 minutos los resultados se muestran con un sistema de colores.

Uno de estos sistemas es para detectar las cepas más cancerígenas y el otro es para las menos agresivas.

El sistema es portátil, económico, fácil de usar e ideal para consultorios pequeños o clínicas ruralesTatiana Fiordelisio, responsable del LaNSBioDyT

De acuerdo con Fiordelisio, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha sugerido al personal médico sustituir el papanicoláu por técnicas de detección molecular como el PCR, de esta manera se puede identificar al virus antes de que genere daños celulares.

Este proyecto busca democratizar el acceso al diagnóstico clínico. Si logramos que una mujer se tome la muestra en casa o en su comunidad (…) reduciremos muertes y romperemos barreras socialesTatiana Fiordelisio, responsable del LaNSBioDyT.

Actualmente el biosensor se encuentra en validación clínica ante la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

Por Wendy Vega
Fuente: El Sol de México

enero 29, 2026

España “Las mujeres están cambiando el país solas”


Cuatro expertos analizan por qué la lucha contra las violencias machistas está siendo liderada por las mujeres. Un avance colectivo frente a la resistencia social y el negacionismo

Seis hombres de entre 21 y 35 años han asesinado a sus parejas, de 30 años o menos KiloyCuarto


En el escondite inglés solo se avanza cuando el otro no mira. Basta un segundo de distracción para dar un paso al frente. Si te descubren moviéndote, pierdes.

Durante años, la lucha de las mujeres contra las violencias machistas se ha movido exactamente así: a escondidas, en los márgenes, aprovechando los momentos en los que nadie quería mirar de frente. No porque no existiera, sino porque no se consideraba un asunto central. Y cuando alguien decidía detenerse a observarla, la reacción solía ser la misma: apartar la vista y seguir adelante.

“Eres bueno. No te dediques a la violencia machista”

El médico forense y profesor universitario, Miguel Lorente, cuenta que cuando empezó a investigar la violencia de género, recibió un consejo de un compañero que hoy resulta revelador. Le dijo que no se especializara en ese ámbito, que probara con el ADN, que él era bueno y era mejor dejar la violencia “a ellas”.

La frase no es una anécdota aislada, sino el reflejo de una lógica profundamente instalada, que décadas después continúa vigente en muchos ámbitos. La violencia machista no se entiende como una cuestión que interpelara al conjunto de la sociedad, sino como un asunto sectorial, casi identitario. Algo que deben estudiar, denunciar y gestionar las mujeres. El resto, parece, puede seguir avanzando sin mirar.

Una imagen de una manifestación feminista EFE

Ese reparto implícito de responsabilidades tuvo un efecto claro en el pasado: si la violencia machista era un asunto periférico, también lo era la tarea de romper el silencio. Y durante años, hacerlo fue un gesto solitario, costoso y profundamente penalizado.

La red que sostiene

Ahora, romper el silencio ya no es un salto individual, sino un movimiento colectivo. No nace de una decisión repentina, sino de un entramado que sostiene antes, durante y después de hablar. “Las revelaciones individuales se producen porque existe siempre una red de apoyo detrás capaz de sostener la revelación del secreto”, explica la investigadora y experta en violencia sexual, Bárbara Tardón. En ese sostén están —señala— el feminismo, las profesionales que acompañan, las organizaciones y las comunicadoras feministas, que crean un espacio donde la palabra no cae al vacío. Cuando esa red no existe, el silencio vuelve a imponerse.

Esa fuerza colectiva no es nueva ni excepcional. “La historia del feminismo nos recuerda que es un movimiento fuerte”, señala Tardón, incluso cuando el contexto es hostil. En un momento de reacción antifeminista y negacionismo, insiste, el feminismo vuelve a demostrar su capacidad de resistencia, una solidez que lo hace “impermeable” y que el patriarcado “nunca está preparado para imaginar hasta dónde”.
“Un cambio de las mujeres para las mujeres”

Ese sostén no se queda en el acompañamiento. También empuja. Para el letrado Isaac Guijarro, del despacho Olympe Abogados, ahí está la clave del cambio. “Son las mujeres las que siempre dan el primer paso”, afirma, las que se adelantan cuando todavía no hay garantías ni protección. No esperan a que el terreno sea seguro ni a que el sistema reaccione. “Después llegan los abogados, los medios o las instituciones”, señala, “pero antes ha habido una mujer que ha decidido hablar”. Ese gesto inicial, sostenido por el feminismo y sus redes, es el que fuerza el movimiento, incluso cuando hacerlo tiene un coste personal y social elevado.

La investigadora y experta en violencia sexual, Bárbara Tardón

Sin embargo, Lorente cree que esta oleada de testimonios no significa que todos hayan hecho el mismo viaje. “No hay una mayor conciencia social crítica frente a la violencia contra las mujeres. No se actúa por responsabilidad social, sino por empatía, por vínculo, por solidaridad. Sigue viéndose como algo propio de quien comparte esas circunstancias. En el fondo, el esquema es el de siempre: lo masculino como universal y lo femenino como particular. No parece un cambio social, sino un cambio de las mujeres para las mujeres.”

En ese punto sitúa la jurista, investigadora y experta en violencia sexual, María Naredo, el sentido de lo que está ocurriendo ahora. Las mujeres, insiste, no hablan porque quieren, sino porque pueden: tras haber atravesado el miedo, la culpa o la vergüenza, y porque existe un contexto social capaz de sostener ese relato. No es solo un proceso individual, sino el resultado de unas condiciones que, por primera vez, empiezan a hacerlo posible.

Como en el escondite inglés, el avance se ha producido mientras otros no miraban. Mientras los hombres seguían jugando a no ver, las mujeres han ido dando pasos, uno a uno, hasta que el movimiento ha dejado de poder ignorarse.

Si algo de lo que has leído te ha removido o sospechas que alguien de tu entorno puede estar en una relación de violencia puedes llamar al 016, el teléfono que atiende a las víctimas de todas las violencias machistas. Es gratuito, accesible para personas con discapacidad auditiva o de habla y atiende en 53 idiomas. No deja rastro en la factura, pero debes borrar la llamada del terminal telefónico. También puedes ponerte en contacto a través del correo 016-online@igualdad.gob.es o por WhatsApp en el número 600 000 016. No estás sola.

Fuente: Artículo14

enero 28, 2026

Violencia vicaria: cuando el daño se ejerce a través de quienes más amamos



La violencia vicaria es una de las formas más devastadoras y silenciosas de violencia de género. Se ejerce a través de las hijas e hijos, o de otros seres queridos, con el único propósito de causar daño a la mujer. Este tipo de violencia ha permanecido invisible durante demasiado tiempo, pero hoy México cuenta con un marco legal que la reconoce, la nombra y la combate.

¿Qué es la violencia vicaria?

La violencia vicaria es aquella que se ejerce sobre las hijas, hijos u otras personas significativas para la mujer, con el objetivo de causarle sufrimiento psicológico y emocional. El agresor utiliza a los seres queridos como instrumentos para perpetuar el control, el castigo y la dominación. El propósito es claro: herir a la madre a través del daño a sus hijos.

Lo más doloroso de la violencia vicaria es que utiliza el amor maternal como arma. Los agresores conocen perfectamente que el vínculo madre-hijo es uno de los más profundos, y lo explotan con intencionalidad y crueldad.

Marco legal: Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia

La Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias define la violencia vicaria como aquella que se ejerce contra las mujeres, realizada a través de daño, sustracción, retención, desaparición, amenaza u ocultamiento de sus hijas e hijos o de personas significativas para ellas, con la finalidad de controlarlas, intimidarlas o causarles sufrimiento psicológico o emocional.

A noviembre de 2025

Leyes de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia a nivel local.

A la fecha, son 30 entidades federativas con el tipo de violencia vicaria contenida en su respectiva Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, estableciendo disposiciones específicas sobre dicha forma de violencia y sus mecanismos de protección, adaptados a la realidad de cada entidad.

Códigos penales locales: tipificación del delito

Actualmente 24 entidades federativas tienen tipificada la violencia vicaria como delito en sus respectivos códigos penales.

El Código Penal para la Ciudad de México ha incorporado la violencia vicaria como un delito específico, estableciendo penas de 3 a 6 años de prisión y multa de 200 a 500 UMA para quien ejerza cualquier acto de violencia vicaria.

Las penas se agravan cuando el delito es cometido por quien tenga o haya tenido relación de pareja con la víctima, o cuando se comete en presencia de menores de edad.

Además de la pena privativa de libertad, se pueden imponer medidas como la suspensión o pérdida de derechos de patria potestad, tutela, curatela, o cualquier otro derivado de la relación familiar.

Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares

El Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares dispone mecanismos procesales para proteger a las víctimas de violencia vicaria. Se establecen las medidas de protección que pueden decretarse, tales como:Suspensión temporal de régimen de convivencias
Convivencias supervisadas en centros especializados
Prohibición de acercamiento del agresor
Terapia psicológica obligatoria
Prohibición de sustracción de menores

También se regula la duración y modificación de dichas medidas y se establece la obligación de las autoridades de actuar con perspectiva de género en casos de violencia contra las mujeres.

¿Cómo identificar si estás viviendo violencia vicaria?

La normalización de ciertas conductas y la confusión entre conflictos comunes de separación y violencia sistemática puede dificultar el reconocimiento. Aquí se presentan señales claras de alerta:Uso de los hijos como mensajeros. Tu expareja envía mensajes a través de los niños, especialmente aquellos diseñados para molestarte, amenazarte o controlarte. Los niños se convierten en intermediarios de conflictos adultos.
Cuestionamiento constante de tu maternidad. Tu expareja descalifica sistemáticamente tus decisiones como madre, cuestiona tu capacidad, y hace comentarios despectivos sobre ti frente a los hijos o a otras personas.
Sabotaje de tu relación con tus hijos. Interfiere con los tiempos de convivencia, programa actividades que compiten con tu tiempo, habla negativamente de ti, o incentiva comportamientos de rechazo en los niños.
Amenazas relacionadas con los hijos. Amenaza con quitarte a los niños, con no dejarte verlos, con iniciar procesos legales para obtener la custodia, o con hacerles daño si no cumples sus exigencias.
Control a través de obligaciones parentales. Utiliza la pensión alimenticia, las convivencias, o decisiones sobre educación y salud de los hijos como moneda de cambio para controlarte o castigarte.

Primeros pasos: ¿qué hacer si identificas violencia vicaria?

Estas son acciones inmediatas que puedes tomar para protegerte a ti y a tus hijos:Documenta todo. Guarda mensajes de texto, correos electrónicos, grabaciones de audio (donde sea legal), capturas de pantalla, y lleva un diario detallado de incidentes con fechas, horas y testigos.
Contacta con un psicólogo o psicóloga especializada en violencia de género. El informe psicológico será fundamental como evidencia y te ayudará a procesar emocionalmente la situación.
Presenta tu caso ante el Ministerio Público o acude a un Centro de Justicia para las Mujeres. No esperes a que la situación empeore.
A través de tu abogada o abogado, o directamente ante el juez familiar, solicita medidas de protección urgentes: supervisión de convivencias, prohibición de acercamiento, etc.
Busca redes de apoyo: familiares, amigas, organizaciones civiles especializadas en violencia de género. El aislamiento favorece al agresor.
Si hay riesgo, informa a la escuela de tus hijos sobre la situación. Proporciona copia de órdenes de protección y lista de personas autorizadas para recoger a los menores.

El impacto en los hijos: una doble victimización

La violencia vicaria no solo daña a la madre; los hijos e hijas son víctimas directas de esta violencia. Son utilizados como instrumentos, pero también sufren consecuencias devastadoras en su desarrollo emocional, psicológico y social.

Por ello, las medidas de protección no solo buscan proteger a la madre, sino fundamentalmente salvaguardar el interés superior de la niñez.

Un futuro libre de violencia es posible

Si estás viviendo violencia vicaria, este artículo es una invitación a la acción. Documenta, busca apoyo, denuncia y, sobre todo, confía en que mereces y puedes construir una vida diferente, libre de violencias, para ti y para tus hijos e hijas.



Fuente: La Costilla Rota

Sí a la Diversidad Familiar!
The Blood of Fish, Published in