Violencia vicaria: cuando el daño se ejerce a través de quienes más amamos
La violencia vicaria es una de las formas más devastadoras y silenciosas de violencia de género. Se ejerce a través de las hijas e hijos, o de otros seres queridos, con el único propósito de causar daño a la mujer. Este tipo de violencia ha permanecido invisible durante demasiado tiempo, pero hoy México cuenta con un marco legal que la reconoce, la nombra y la combate.
¿Qué es la violencia vicaria?
La violencia vicaria es aquella que se ejerce sobre las hijas, hijos u otras personas significativas para la mujer, con el objetivo de causarle sufrimiento psicológico y emocional. El agresor utiliza a los seres queridos como instrumentos para perpetuar el control, el castigo y la dominación. El propósito es claro: herir a la madre a través del daño a sus hijos.
Lo más doloroso de la violencia vicaria es que utiliza el amor maternal como arma. Los agresores conocen perfectamente que el vínculo madre-hijo es uno de los más profundos, y lo explotan con intencionalidad y crueldad.
Marco legal: Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia
La Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias define la violencia vicaria como aquella que se ejerce contra las mujeres, realizada a través de daño, sustracción, retención, desaparición, amenaza u ocultamiento de sus hijas e hijos o de personas significativas para ellas, con la finalidad de controlarlas, intimidarlas o causarles sufrimiento psicológico o emocional.
A noviembre de 2025
Leyes de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia a nivel local.
A la fecha, son 30 entidades federativas con el tipo de violencia vicaria contenida en su respectiva Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, estableciendo disposiciones específicas sobre dicha forma de violencia y sus mecanismos de protección, adaptados a la realidad de cada entidad.
Códigos penales locales: tipificación del delito
Actualmente 24 entidades federativas tienen tipificada la violencia vicaria como delito en sus respectivos códigos penales.
El Código Penal para la Ciudad de México ha incorporado la violencia vicaria como un delito específico, estableciendo penas de 3 a 6 años de prisión y multa de 200 a 500 UMA para quien ejerza cualquier acto de violencia vicaria.
Las penas se agravan cuando el delito es cometido por quien tenga o haya tenido relación de pareja con la víctima, o cuando se comete en presencia de menores de edad.
Además de la pena privativa de libertad, se pueden imponer medidas como la suspensión o pérdida de derechos de patria potestad, tutela, curatela, o cualquier otro derivado de la relación familiar.
Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares
El Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares dispone mecanismos procesales para proteger a las víctimas de violencia vicaria. Se establecen las medidas de protección que pueden decretarse, tales como:Suspensión temporal de régimen de convivencias
Convivencias supervisadas en centros especializados
Prohibición de acercamiento del agresor
Terapia psicológica obligatoria
Prohibición de sustracción de menores
También se regula la duración y modificación de dichas medidas y se establece la obligación de las autoridades de actuar con perspectiva de género en casos de violencia contra las mujeres.
¿Cómo identificar si estás viviendo violencia vicaria?
La normalización de ciertas conductas y la confusión entre conflictos comunes de separación y violencia sistemática puede dificultar el reconocimiento. Aquí se presentan señales claras de alerta:Uso de los hijos como mensajeros. Tu expareja envía mensajes a través de los niños, especialmente aquellos diseñados para molestarte, amenazarte o controlarte. Los niños se convierten en intermediarios de conflictos adultos.
Cuestionamiento constante de tu maternidad. Tu expareja descalifica sistemáticamente tus decisiones como madre, cuestiona tu capacidad, y hace comentarios despectivos sobre ti frente a los hijos o a otras personas.
Sabotaje de tu relación con tus hijos. Interfiere con los tiempos de convivencia, programa actividades que compiten con tu tiempo, habla negativamente de ti, o incentiva comportamientos de rechazo en los niños.
Amenazas relacionadas con los hijos. Amenaza con quitarte a los niños, con no dejarte verlos, con iniciar procesos legales para obtener la custodia, o con hacerles daño si no cumples sus exigencias.
Control a través de obligaciones parentales. Utiliza la pensión alimenticia, las convivencias, o decisiones sobre educación y salud de los hijos como moneda de cambio para controlarte o castigarte.
Primeros pasos: ¿qué hacer si identificas violencia vicaria?
Estas son acciones inmediatas que puedes tomar para protegerte a ti y a tus hijos:Documenta todo. Guarda mensajes de texto, correos electrónicos, grabaciones de audio (donde sea legal), capturas de pantalla, y lleva un diario detallado de incidentes con fechas, horas y testigos.
Contacta con un psicólogo o psicóloga especializada en violencia de género. El informe psicológico será fundamental como evidencia y te ayudará a procesar emocionalmente la situación.
Presenta tu caso ante el Ministerio Público o acude a un Centro de Justicia para las Mujeres. No esperes a que la situación empeore.
A través de tu abogada o abogado, o directamente ante el juez familiar, solicita medidas de protección urgentes: supervisión de convivencias, prohibición de acercamiento, etc.
Busca redes de apoyo: familiares, amigas, organizaciones civiles especializadas en violencia de género. El aislamiento favorece al agresor.
Si hay riesgo, informa a la escuela de tus hijos sobre la situación. Proporciona copia de órdenes de protección y lista de personas autorizadas para recoger a los menores.
El impacto en los hijos: una doble victimización
La violencia vicaria no solo daña a la madre; los hijos e hijas son víctimas directas de esta violencia. Son utilizados como instrumentos, pero también sufren consecuencias devastadoras en su desarrollo emocional, psicológico y social.
Por ello, las medidas de protección no solo buscan proteger a la madre, sino fundamentalmente salvaguardar el interés superior de la niñez.
Un futuro libre de violencia es posible
Si estás viviendo violencia vicaria, este artículo es una invitación a la acción. Documenta, busca apoyo, denuncia y, sobre todo, confía en que mereces y puedes construir una vida diferente, libre de violencias, para ti y para tus hijos e hijas.
Link de la nota: https://lacostillarota.com/2026/01/23/violencia-vicaria-cuando-el-dano-se-ejerce-a-traves-de-quienes-mas-amamos/
Fuente: La Costilla Rota







