septiembre 25, 2026

El legado de Line Bareiro: De las cuotas a la paridad de género

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Foto: Line Bareiro (cropped) por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú, vía Wikipedia, bajo licencia CC BY-SA 2.0.

El avance de los derechos políticos de las mujeres en América Latina se debe en gran medida al trabajo de figuras clave que lograron unir el activismo de calle con la investigación teórica. Una de las mentes más brillantes de este movimiento fue Line Bareiro (1950-2026), politóloga y activista paraguaya cuyo legado sigue siendo una inspiración para la región.

En una reciente semblanza publicada por ONU Mujeres, la especialista Ana Cristina González Vélez destacó los aportes fundamentales de Bareiro en la toma de decisiones y la construcción democrática. A continuación, repasamos sus principales contribuciones.

Trayectoria y aportes fundamentales

Line Bareiro destacó por su labor institucional y teórica a través de organizaciones como el Centro de Documentación y Estudios y el Comité CEDAW.

Paridad y derechos: Promovió la evolución desde las cuotas electorales hacia la paridad sustantiva.
Enfoque integral: Analizó la discriminación desde la interseccionalidad y abogó por un Estado laico.


Créditos y Fuente:

Este es un resumen adaptado de la nota original de Ana Cristina González Vélez. Puedes consultar la publicación completa en el sitio web de ONU Mujeres.e

septiembre 24, 2026

Foro Tech Mujer 2026: ¿Por qué el tiempo de cuidado frena a las mujeres en la tecnología?

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El acceso a la tecnología va mucho más allá de contar con una computadora o una buena conexión a internet; el verdadero desafío es disponer del tiempo para usarla. Recientemente, un excelente artículo de la periodista Wanda Pacheco en el medio La Cadera de Eva puso sobre la mesa una realidad incómoda pero urgente de discutir: cómo las tareas del hogar y de cuidado siguen ensanchando la brecha digital de género en México.

A continuación, se exponen los puntos clave de este foro y una reflexión sobre por qué la tecnología no avanzará hacia la equidad sin un cambio social profundo.

La paradoja educativa y salarial

Uno de los datos más alarmantes discutidos en el Foro Tech Mujer es la clara contradicción entre el éxito académico y el laboral. Actualmente, las mujeres obtienen más del 54% de los títulos de posgrado en el país. Sin embargo, este logro no se traduce en equidad salarial ni en una mayor presencia de las mujeres en los puestos de mando del sector tecnológico.

Para cerrar la brecha digital es necesario desmantelar la brecha de poder, cuestionando quién diseña y produce la tecnología, como indicó Daptnhe Cuevas Ortiz, titular de la Secretaría de las Mujeres de la CDMX.

El factor tiempo: El enemigo invisible

El acceso a la capacitación y al internet gratuito es insuficiente si las mujeres no disponen de su tiempo. Dado que las labores de cuidado recaen en un 75% en ellas, las dobles jornadas actúan como un techo invisible que resta tiempo para estudiar o emprender. Por ello, iniciativas como el Sistema Público de Cuidados y las Utopías en la CDMX son fundamentales.

Iniciativas que inspiran

Se destacaron estrategias locales y federales:
Guanajuato: Capacitación a 100 mil mujeres en Inteligencia Artificial (IA) y STEM, además de financiamiento para unidades económicas lideradas por mujeres.
Infraestructura Federal: Expansión de la red pública de internet mediante la CFE para conectar zonas rezagadas.

¿Por qué la tecnología no avanzará hacia la equidad sin un cambio social profundo?

El cambio real llegará cuando las mujeres no sean solo consumidoras, sino que creadoras y tomadoras de decisiones en la tecnología.

Esta nota es una reseña basada en la cobertura de Wanda Pacheco para La Cadera de Eva. Puedes leer la nota original completa en Funcionarias hablan sobre innovación tech desde el Estado.

septiembre 23, 2026

Alerta experta sobre el impacto desproporcionado del cambio climático en mujeres rurale

©FAO, Max Toranzos.

La crisis ambiental profundiza las desigualdades de género y no es solo un fenómeno físico, advirtió la investigadora Mirijam Salfinger, de la Universidad de Viena. Durante un espacio académico, señaló que la falta de agua, las malas cosechas y los desplazamientos incrementan la carga de cuidados en poblaciones sin acceso a la tierra ni a la toma de decisiones.

Puntos clave del impacto y enfoque 
  • Trabajo de cuidados: Las mujeres rurales e indígenas sostienen el hogar y la alimentación. Las sequías y eventos extremos agravan esta presión, limitadas además por la falta de acceso legal a la propiedad de la tierra.
  • Perspectiva ecofeminista: Se cuestiona la separación entre el ser humano y la naturaleza, un modelo que prioriza el extractivismo y desplaza los costos sociales hacia sectores vulnerables.
  • Conceptos centrales: Se destacó la interdependencia (necesidad de cuidados mutuos) y la ecodependencia (dependencia de los ciclos naturales).
El encuentro concluyó que proteger la dignidad humana requiere defender los ecosistemas y reconocer el valor social y económico de las labores de cuidado indispensables para la vida.

Con información de: Ponencia de la investigadora Mirijam Salfinger, de la Universidad de Viena.

La Ciudad de las Diosas

septiembre 22, 2026

¿Quién cuida de las organizaciones? El trabajo que invisibiliza a las mujeres y frena su ascenso

Quién cuida de las organizaciones? El trabajo que invisibiliza a las mujeres y frena su ascenso - Yahoo Noticias


Cuando hablamos de desigualdad de mujeres y hombres en el empleo, solemos pensar en la brecha salarial, el techo de cristal o la penalización de la maternidad. Pero hay otros mecanismos menos visibles que también contribuyen a mantenerla.

Uno de ellos tiene que ver con el reparto de tareas dentro de las organizaciones y con el valor que se les atribuye.

En cualquier organización hay tareas imprescindibles: coordinar, organizar, tutorizar, resolver problemas o ayudar a otras personas. Aunque son necesarias y generan valor, no siempre cuentan para promocionar.

La economista Linda Babcock y sus colaboradoras denominaron a este fenómeno non-promotable work: trabajo que no da posibilidades de ascenso, es decir, tareas necesarias para la organización, pero que apenas contribuyen al reconocimiento y la progresión profesional de quien las realiza.

El concepto, aunque reciente, conecta con otras cuestiones como el trabajo emocional (la regulación de las emociones en el lugar de trabajo para cumplir con las normas o expectativas), el comportamiento de ciudadanía organizacional (una conducta individual y voluntaria no exigida por la empresa pero que mejora su eficiencia y funcionamiento) o el trabajo invisible (tareas esenciales, como el trabajo emocional, que no se reconocen ni compensan). Esto plantea una nueva pregunta clave: ¿quién realiza este trabajo y qué obtiene a cambio?

El non-promotable work también tiene género

Los estudios muestran que dicho trabajo recae con mayor frecuencia sobre las mujeres. Una serie de experimentos realizados en 2017 demuestra que responde a un doble mecanismo: las mujeres reciben más peticiones para asumir tareas que no contribuyen a la promoción profesional y también son más proclives a aceptarlas.

La teoría de los roles sociales ayuda a explicar este fenómeno. Las expectativas sociales siguen asociando a las mujeres con la cooperación, la empatía y la disponibilidad, mientras que a los hombres se les relaciona con la autonomía y la orientación a los resultados. Estos estereotipos también se reproducen en las organizaciones y pueden contribuir a que las mujeres sean percibidas como candidatas naturales para asumir tareas de apoyo, coordinación o servicio.

Pero la desigualdad no se explica únicamente porque a las mujeres se les pida asumir estas tareas con mayor frecuencia. También influye que suelen rechazarlas menos. Las expectativas de género influyen en lo que se espera del comportamiento de mujeres y hombres. Además, pueden generar reacciones negativas cuando se apartan de esas expectativas. A este fenómeno se le conoce como backlash.

De esta forma, se genera tensión: asumir demasiadas tareas de apoyo resta tiempo para actividades que sí cuentan para promocionar, pero rechazarlas puede afectar a la percepción de compromiso. Joan C. Williams y Mikayla Boginsky denominan tightrope bias (el sesgo de la cuerda floja) a esta situación: las mujeres deben equilibrar las expectativas de cooperación y disponibilidad con la asertividad asociada al liderazgo.
Una extensión laboral de la división tradicional del cuidado

El reparto de estas tareas puede entenderse también desde la economía de los cuidados. Dentro de las organizaciones, algunas actividades se asimilan a una forma de cuidar de la organización y de las personas que la integran.

El cuidado familiar y el non-promotable work no son lo mismo, pero comparten características: ambos son necesarios para que el sistema funcione, suelen ser poco visibles y recaen de forma desproporcionada sobre las mujeres.

A escala mundial, ellas dedican al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado 2,5 veces más horas al día que los hombres.

En Europa, los datos del Instituto Europeo para la Igualdad de Género (EIGE) confirman que este reparto desigual sigue siendo una fuente importante de desigualdad.
Cuando cuidar de las organizaciones tiene un coste profesional

El non-promotable work genera, ante todo, un problema de tiempo. Cada hora dedicada a coordinar, tutorizar, organizar o resolver tareas cotidianas es una hora menos para las actividades que impulsan las carreras profesionales.

Pero el coste no es únicamente temporal. También puede ser un coste de oportunidad.

No todas las tareas adicionales ofrecen las mismas posibilidades de visibilidad, reconocimiento o promoción. Algunas permiten demostrar capacidad de liderazgo, acceder a proyectos estratégicos o establecer relaciones con personas clave dentro de la organización. Otras, aunque sean necesarias para que todo funcione, apenas dejan huella en la trayectoria profesional.

Esta diferencia aparece también en investigaciones que distinguen entre office housework –las tareas necesarias para que el día a día funcione– y office glamour work, proyectos más visibles y estratégicos, y con mayor potencial para impulsar una carrera.

Los resultados muestran que las mujeres realizan más tareas del primer tipo y tienen menos acceso a las del segundo. Por tanto, el problema no es solo hacer más tareas que no promocionan. También tener menos oportunidades de realizar otras que sí pueden impulsar su carrera.

Esto genera un coste de oportunidad claro: estas tareas consumen un recurso escaso (el tiempo) y desplazan funciones que sí reciben reconocimiento y recompensa en las organizaciones.
Valoración desigual

Pero también importa cómo se valora ese trabajo. Un estudio sobre office housework encontró que este tipo de tareas estaba relacionado con la promoción de los hombres pero no de las mujeres. Esto sugiere que la desigualdad no reside únicamente en quién realiza estas tareas, sino también en el reconocimiento profesional que reciben quienes las realizan.

Con el tiempo, este efecto se acumula. Menos tiempo para trabajo del que se valora para promocionar significa menor visibilidad y menos oportunidades de liderazgo.

Los datos apuntan en esa dirección. El Global Gender Gap Report 2024 del Foro Económico Mundial muestra que las mujeres siguen ocupando una proporción significativamente menor de los puestos directivos y de alta dirección. Además, el informe Women in the Workplace 2024 de la consultora McKinsey identifica la primera promoción hacia puestos de mando –el llamado broken rung o peldaño roto– como uno de los momentos clave en los que las mujeres pierden representación.
Reconocer el trabajo que hace que todo funcione

El non-promotable work muestra que este problema no depende solo de las decisiones individuales. También depende de cómo se organiza el trabajo. ¿Por qué determinadas tareas se distribuyen de forma desigual? ¿Quién tiene acceso a las actividades que favorecen la carrera profesional? ¿Y cómo se recompensa cada contribución?

La solución pasa por distribuir estas responsabilidades de forma más equilibrada y reconocer mejor un trabajo que con frecuencia apenas cuenta en los sistemas de evaluación y promoción.

Porque no basta con ofrecer las mismas oportunidades si unas personas deben dedicar más tiempo que otras a tareas necesarias para que la organización funcione pero que apenas se tienen en cuenta para avanzar profesionalmente.

Visibilizar y valorar estas contribuciones permitiría acercar lo que las organizaciones necesitan a aquello que realmente incentivan.

Reconocer el non-promotable work supone avanzar hacia organizaciones más responsables, donde la igualdad no dependa únicamente de ofrecer las mismas oportunidades de promoción, sino también de revisar cómo se distribuye y se reconoce el trabajo cotidiano que hace posible el éxito colectivo.

Profesora Titular de Universidad en el Área de Organización de Empresas, Universidad de Cantabria
Profesora de Economía Financiera, Universidad de Cantabria
Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation: https://theconversation.com/quien-cuida-de-las-organizaciones-el-trabajo-que-invisibiliza-a-las-mujeres-y-frena-su-ascenso-290918

Sí a la Diversidad Familiar!
The Blood of Fish, Published in