julio 22, 2010

Nuevo modelo de desarrollo, sustentable e inclusivo

Organizaciones feministas, y de mujeres indígenas y afrodescendientes, hicieron foros paralelos a la Conferencia Regional de la CEPAL en los que señalaron sus necesidades: un nuevo modelo de desarrollo compatible con la naturaleza e inclusivo de la diversidad cultural, mayor participación de los movimientos sociales, co-rresponsabilidad en los cuidados, y acceso a los derechos sexuales y reproductivos, entre otros.

La conferencia motivó otros encuentros que vienen a complementar el panorama aportado por las ponentes. Previamente se celebró el Foro de Organizaciones Feministas, en el que se debatió sobre la pregunta planteada en el informe: 'Qué Estado para qué igualdad' (ver El acceso al mercado laboral...). Como respuesta, las feministas plantearon una evaluación crítica de los logros alcanzados, seguida de una serie de reclamos a tener en cuenta en la redacción del Consenso.

Para empezar, tras constatar las resistencias a la igualdad persistentes a 15 años de Beijing, denunciaron lo que consideran una contradicción entre los compromisos internacionales asumidos por los Estados y Gobiernos de la Región, y su materialización en políticas.

Así, señalaron como problemáticas que siguen obstaculizando el avance hacia la igualdad: la división sexual del mercado de trabajo, la violencia contra las mujeres y niñas, los efectos sobre las mujeres de los conflictos armados, la persistente violencia sexual y doméstica, la criminalización y penalización del aborto, la crisis ambiental, el modelo de desarrollo basado en el monocultivo, la vulneración de la laicidad del estado, los bajos niveles de participación política de las mujeres -agravada en el caso de las mujeres negras e indígenas- y la ausencia de estrategias para implementar efectivamente los consensos acordados previamente.

Para revertir todas estas problemáticas las organizaciones reclamaron a los estados un nuevo modelo de desarrollo que asegure una relación sostenible con la naturaleza y que respete la pluralidad de las culturas. Para ello, consideraron necesario que se profundice la participación de los movimientos sociales. El foro también llamó a combatir el racismo institucional, luchar por la erradicación de todas las formas de violencia contra las mujeres, y exigió la protección de los y las defensoras de los derechos humanos. En el ámbito laboral propuso promover la corresponsabilidad del cuidado, garantizar el acceso de las mujeres al trabajo remunerado en condiciones de igualdad, reconocer el valor del trabajo doméstico, garantizar el derecho de las mujeres a la tierra.

Educación pública para la igualdad, comunicación no discriminatoria ni estereotipada, derecho universal a la salud, reconocimiento de derechos sexuales y reproductivos, protección de los derechos de las portadoras de vih y enfermas de sida, despenalización y legalización del aborto, reconocimiento de la diversidad sexual, presupuestos a la altura de las necesidades, fortalecimiento de la institucionalidad de las políticas para las mujeres, producción de estadísticas fiables que permitan monitorear los compromisos, y por último mecanismos de participación de todas las mujeres: En total se trata de 20 puntos que las participantes del foro tuvieron la ocasión de presentar durante la inauguración de la conferencia.

Por otro lado, las Mujeres Indígenas y Afrodescendientes de América Latina, El Caribe y la Diáspora reclamaron mayor visibilización publicando su propia declaración. En ella se exigen 'políticas públicas que garanticen la construcción de modelos de desarrollo sostenibles, sustentados en el reconocimiento y respeto de las identidades étnicas, raciales y de género'.

Estas mujeres denuncian la situación de violencia, discriminación, desplazamiento, trata, y deterioro de recursos naturales, que padecen. Sin embargo no se posicionan como grupos vulnerables sino como sujetos de derecho. Y en este sentido proporcionan ellas también sus recomendaciones que vuelven a mencionar la necesidad de un estado laico y pluricultural, el respeto a los derechos sexuales y reproductivos, asegurando a este colectivo acceso a servicios de salud interculturales; la importancia de la incorporación de las variables sexo, etnia y raza a la hora de elaborar estadísticas - así, exigieron que el Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe de la CEPAL incorpore estos indicadores-; la participación en el diseño de las políticas públicas dirigidas a ellas; la atención al colectivo de jóvenes mujeres; y por último garantizar el acceso a medios de comunicación con mecanismos que incorporen diversas lenguas e identidades culturales, al tiempo que se erradican mensajes e imágenes que degraden las esencias identitarias de las mujeres.


Por Sarah Babiker
Fuente: Artemisa Noticias

Sí a la Diversidad Familiar!
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