octubre 05, 2010

Mirada de la ONU sobre la trata

En el marco de su visita a América del Sur, Joy Ngozi Ezeilo la relatora de las Naciones Unidas, dio a conocer su diagnóstico preliminar sobre el estado de la trata en la Argentina. Aunque reconoció los avances, precisó que falta mucho por hacer con respecto a la corrupción de las fuerzas del orden y la escasa protección a las víctimas. El informe final sobre la situación de la trata en el país se presentará en junio de 2011 en el Consejo de Derechos Humanos, en Ginebra, Suiza.

La nigeriana Joy Ngozi Ezeilo aconsejó que se reforme la ley que regula el delito de trata, cuyas víctimas tienen en el país una protección y un acceso a la justicia. También observó que la Argentina 'se ha convertido en un país de destino y en menor medida de origen y tránsito' para las víctimas de este delito.


Entre sus recomendaciones al Gobierno, remarcó la importancia de incorporar la temática en todos los niveles de la educación, para concientizar a los y las estudiantes. En su presentación, la abogada Ezeilo instó al Congreso a la modificación 'urgente' de la ley antitrata con el fin de evitar que las víctimas mayores de edad tengan que justificar que no dieron su consentimiento y así se podrán aumentar las penas. En la misma línea pidió al Ejecutivo un plan nacional contra la trata que cuente con los recursos suficientes no solamente para enfrentar esta problemática sino que permita capacitar a la policía. Asimismo aconsejó la creación de un fondo especial que asegure la indemnización de las víctimas.


Según datos de la Oficina de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata dependiente del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación desde 2008 fueron rescatadas unas 654 mujeres (entre ellas 149 eran niñas de entre 12 y 18 años). Hasta el 31 de mayo de 2010, se detuvieron a 543 personas acusadas de formar parte de las mafias dedicadas al tráfico de personas, aunque se dieron sólo 5 condenas firmes, en las provincias de Córdoba, Chubut, Buenos Aires, Santa Fe y Misiones y ninguna de estas involucra a un tratante.


Según la organización 'Esclavitud Cero, Abordaje Integral de la Trata de Personas' las mujeres, niños y niñas son los más afectados por la trata en el mundo, estimándose que constituyen más del 80% de las víctimas. En Argentina, las víctimas de trata para explotación sexual son en general mujeres entre los 12 y los 35 años, con muy bajo nivel educativo, pertenecientes a grupos familiares vulnerables (necesidades básicas insatisfechas), en los que la mayoría de los miembros se encuentran desempleados o perciben ingresos extremadamente bajos.


Respecto a la trata para explotación laboral, gran parte de las víctimas son de origen Boliviano y trabajan en situación de servidumbre en talleres textiles, ladrilleras, la industria de la construcción, la agricultura, entre otras cosas. Son familias integradas por hombres y mujeres jóvenes con niños pequeños. Muchas víctimas son analfabetas e indocumentadas. Además han sido denunciados casos de trata de niños y niñas para mendicidad y para venta callejera. En el 2006 las organizaciones que asisten a las víctimas reportan haber asistido a un 60 % de casos de trata para explotación sexual y a un 40% de casos para explotación laboral.


Si bien Ezeilo observó que la trata se da en un escenario de 'impunidad' precisó que existen escasos recursos para combatirla. Contó que se había reunido con víctimas de trata y precisó que los abusos a los que son sometidas son 'espantosos'. En este sentido resumió que la trata se convirtió 'en un caso moderno de esclavitud que reporta enormes beneficios a muchas empresas'. La representante de la ONU advirtió que los inspectores laborales 'no cuentan con la capacidad necesaria' para combatir la trata de personas para explotación laboral, que también ha aumentado, pero aún está 'mucho más oculta' que la sexual. 'A menudo las víctimas están escondidas en la comunidad y en sectores informales de la economía, en particular en el trabajo sexual, agrícola y en las industrias pesqueras, textil, de zapatos y en la construcción', destacó.


A lo largo del reporte Ezeilo remarcó que 'hay poca capacidad para combatir la trata de personas, a lo que se suma la corrupción de la policía y otros miembros de las fuerzas de seguridad que están directamente involucrados en implementar medidas contra este delito, especialmente a nivel provincial, donde reciben coimas y colaboran ilegalmente con los traficantes'.


Aún pendiente


La Relatora Especial puntualizó que hay una 'falta de refugios apropiados' para asistir a las víctimas y que tampoco se le otorga protección adecuada -para víctimas y testigos- antes y después de los juicios contra los acusados del delito de trata.


Reconoció, por otra parte, los avances logrados como la creación de una unidad especial contra la trata en la Procuración General de la Nación, la Ufase, y también la Oficina de Rescate y Acompañamiento de Personas Víctimas de Trata, que depende del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos. La abogada confesó que 'lo que más me sorprendió es la cuestión de las víctimas de la trata, que me han contado los espantosos abusos que han sufrido. Eso me enoja muchísimo y me da fuerza para redoblar los esfuerzos en esta lucha por erradicar este horrendo crimen'.


Durante su misión en Argentina la abogada se reunió con el ministro argentino de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Julio Alak a quien le aconsejó aumentar la cooperación con países vecinos de los que proceden mayoritariamente las víctimas en Argentina: Bolivia, Paraguay y República Dominicana. También se reunió con funcionarios de menor rango de Desarrollo Social, Cancillería y Trabajo. Además, estuvo en contacto directo con integrantes de organizaciones de la sociedad civil, que trabajan contra la trata, con académicas y abogadas/os y se desplazó a Posadas, Misiones, para reunirse con funcionarios y organizaciones.


Mejor protección


La Relatora Especial destacó como un avance importante la sanción en 2008 de la ley para combatir, sancionar y erradicar la trata de personas, pero hizo especial hincapié en la urgencia de modificarla a fin de brindar mejor protección a las víctimas mayores de 18 años y elevar las penas a los tratantes. Actualmente, las víctimas mayores tienen que demostrar que no dieron el consentimiento para caer en una red de trata, un punto que dificulta la persecución del delito. En agosto las comisiones de Legislación Penal y Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia de la Cámara de Diputados firmaron un dictamen de mayoría que avanza en ese sentido, aunque el texto acordado entre legisladores de la oposición y el oficialismo no conformó del todo a las ONG’s que trabajan en el tema. Este proyecto de reforma ya está en condiciones de tratarse en el recinto.


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Por Carolina Escudero
Fuente: Artemisa Noticias

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