mayo 25, 2016

Una mujer asume por primera vez la presidencia de Taiwan. Tsai Ing-wen, del Partido Democrático Progresista (PDP), gobernará bajo la sombra de China

La presidenta de Taiwan, Tsai Ing-wen, saluda tras tomar posesión este viernes. Ashley Pon Getty Images

La doctora en leyes Tsai Ing-wen juraba el cargo como presidenta de Taiwan este viernes en el palacio presidencial de Taipéi. De esta manera, Tsai se convierte en la primera mujer en ocupar la presidencia en Taiwán, una región que Pekín reclama como parte de su territorio.

Durante los cuatro meses de transición política en la República de China (Taiwán) se ha pasado de un Gobierno pro-Pekín a un ejecutivo muy alejado de los postulados del gigante asiático. Durante dicho periodo el gobierno de Xi Jinping ha dejado clara su falta de sintonía con el Ejecutivo que ahora toma las riendas a través de medidas disuasorias enfocadas a mermar los intereses de Taiwán.

A pesar de que su partido ha estado asociado tradicionalmente al movimiento independentista taiwanés, Tsai ha declarado en varias ocasiones que su prioridad es “mantener el statu quo” entre los dos lados del estrecho. Un 87% de los taiwanesesdesea mantener los lazos actuales que Taipéi mantiene con Pekín, sin que estos cambien.

Durante el discurso de inauguración la “responsable de salvaguardar la soberanía y el territorio de la República de China” –tal y como se ha autodefinido la nueva líder- ha evitado pronunciarse sobre el ‘consenso de 1992’, un concepto que implica la existencia de una sola China, pero con diferentes interpretaciones. Aun así Tsai ha reconocido que “en 1992 hubo conversaciones entre las dos instituciones que representan cada lado del estrecho”.

Al acto de inauguración de la nueva presidenta han asistido casi 700 dignatarios de 59 países, entre ellos los 22 aliados diplomáticos de la isla autogobernada. Washington, que aún mantiene una fuerte influencia en la isla, ha enviado a Ron Kirk, antiguo representante de comercio de los Estados Unidos entre 2009 y 2013. España no ha tenido representación oficial durante los fastos.

Chiang Min-hsiu, decano de la facultad de ciencias sociales de la Universidad Nacional Chengchi, incide sobre la problemática del ‘consenso de 1992’: “Tsai no aceptará la forma en la que Pekín define dicho concepto –una sola China-” y añade que “de hecho cuando Ma Ying-jeou se reunió con Xi Jinping en Singapur, el entonces presidente ni siquiera mencionó las ‘respectivas interpretaciones’, lo cual fue considerado como un grave error de Ma. Tsai probablemente no cometerá el mismo error.”

Fuera del recinto habilitado para la ceremonia presidencial, decenas de jóvenes se manifestaban por la independencia de la isla. Liderados por el profesor de la Universidad Nacional de Taiwán Tsay Ting-kuei, los manifestantes pedían que se reconociera “la identidad taiwanesa”. Tsay ha explicado que “entiende las dificultades que supone alcanzar la independencia, pero la lucha por la autodeterminación sigue” y ha apuntado que esta protesta “nunca será violenta”.

La ceremonia ha estado amenizada por varias actuaciones que han servido para mostrar la cultura taiwanesa. Entre ellas ha destacado la fuerte presencia de la comunidad aborigen en la ínsula. Tsai ha declarado en varias ocasiones su compromiso con este grupo. Durante la campaña electoral la candidata del PDP señaló que los aborígenes han sufrido demasiado bajo el mandato de diferentes gobiernos extranjeros; “esto es opresión y desigualdad causada por la historia”, declaró la candidata vencedora poco después de ganar las elecciones en enero.

Hou Quanzhu pertenece a la tribu Paiwan, uno de los grupos aborígenes más numeroso de Taiwán. Hou ha venido a ver a Tsai desde el condado de Pingtung, a más de 300 kilómetros de Taipéi. Con mucho entusiasmo declara que “el corazón de Tsai es realmente taiwanés y su sentimiento hacia esta tierra es muy fuerte”. Con melancolía añade que “a pesar de este nuevo gobierno, la economía va a seguir siendo un grave problema para los taiwaneses".

Tsai se enfrentará durante los primeros meses a una compleja situación interna. El crecimiento económico en la isla se redujo un 0,84 % durante el primer cuarto de este año. El profesor Chiang indica al respecto que “el mayor desafío durante los primeros meses del mandato de Tsai será el tema económico; lo más importante es la distribución. La industria quiere nuevas oportunidades de inversión, mientras que los trabajadores y los jóvenes esperan un aumento en sus salarios. No se trata de hacer una tarta más grande, sino distribuirla de forma más justa”.

Durante el discurso de inauguración la nueva presidenta ha hecho varias menciones sobre las dificultades por las que pasa la isla autogobernada y ha prometido la “reforma del sistema de pensiones” y una “reforma judicial”. En el texto ha prestado especial atención a la difícil situación por la que pasan los jóvenes taiwaneses y la necesidad de afianzar relaciones “con democracias amigas como los Estados Unidos, Japón y Europa”.

Taiwán ha invitado durante estos días a 67 periodistas de 38 países. La delegación de reporteros mantuvo un encuentro este jueves mismo con el presidente del Yuan legislativo (Parlamento de Taiwán), Su Jia-chyuan. Durante la cita Su, del PDP, indicó que esta era la primera vez que el Yuan legislativo recibía formalmente a miembros de la prensa extranjera, remarcando que “esta apertura va en línea con mis esfuerzos de infundir en la legislatura un espíritu fresco de profesionalismo, participación pública y transparencia”. Su, sin embargo, no atendió las preguntas de varios periodistas que asistieron al evento.

Por Daniel García
Fuente: El País