¿Alivio o preocupación?
Lejos quedaron las imágenes que mostraron a una Ingrid Betancourt demacrada y silenciosa, y los 2321 días que ella pasó en cautiverio. El mundo entero vio como la ex candidata presidencial y activa militante por los derechos humanos fue liberada tras seis años en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Pero el rescate de Betancourt, junto con el de 3 contratistas estadounidenses y 11 militares, está lejos de garantizar un futuro pacífico para el país caribeño.
Por estas horas en Colombia se festejan los sucesos de los últimos días y crece el apoyo a Uribe. Según una encuesta sobre la popularidad del primer mandatario luego del rescate - realizada por la consultora Yanhaas y el canal de noticias RCN -, un 91,4 por ciento de l@s colombian@s tiene una opinión favorable del presidente.
La encuesta se realizó después de que Uribe se expresara sobre sus próximos pasos: ''La única factura que vamos a pasar es la invitación a la paz. No disparamos ni un solo tiro para que las FARC entiendan que la política de seguridad democrática es un camino a la paz''.
Pero más allá de sus declaraciones, expert@s señalan que Uribe hace una utilización masiva de los medios complacientes con su gobierno, y que intenta suprimir el panorama de un país destrozado por la violencia. Se estima que aún habría más de 14 mil desaparecidos/as, y que la guerrilla tendría unos 8 mil armados/as.
Además, poco se dice sobre la intervención de Estados Unidos en el país caribeño, y sus aportes equivalentes al 6.5 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI), logrando así el control de la población civil. Much@s creen que el gobierno de Bush también habría participado del rescate.
Desestimando la información oficial, la estación radial Suisse Romande difundió una versión según la cual el custodio de Betancourt habría cobrado 20 millones de dólares por su entrega. Si la versión se confirmara, ''la más perfecta operación militar de la historia'' como se la definió en Bogotá, sería solo una maniobra fraudulenta para elevar la imagen de Uribe.
Tras el rumor, Sarkozy, Bush y Uribe no tardaron en asegurar que esa versión sería parte de una campaña de ''contrainformación'' de las FARC y, desde París, Ingrid subrayó que ''nada de lo que sucedió era ficticio'', y agregó que la gestión respondió a ''una reflexión común entre franceses y colombianos''.
Las mujeres en el conflicto armado
El conflicto armado en Colombia lleva más de cuatro décadas. El Estado, en respuesta a la violencia generalizada, desarrolló una legislación que permite a la población civil armarse como si fuera una fuerza de seguridad. Así surgieron los grupos paramilitares, con el fin de auxiliar a la Fuerza Pública en operaciones antisubversivas y defenderse de los grupos guerrilleros. Entre las balas del Estado y los paramilitares, las más vulneradas son las mujeres.
A fines de 2006 un informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) denunciaba la situación de las colombianas reclutadas por las FARC. Según el documento: ''los líderes paramilitares mandan a buscar a niñas de entre 12 y 14 años para que residan con ellos a fin de prestar servicios sexuales y hacerse cargo de tareas domésticas''. Otro método para violar sus derechos es la fecundación forzada, obligándolas a concebir al hijo del bando contrario. Así, su condición de género es utilizada para humillar a los enemigos, y demostrarles que no han sido capaces de proteger a sus mujeres.
Además, las mujeres sufren el drama del desplazamiento interno. Se estima que más de tres millones de ellas – y un millón de varones - han tenido que dejar sus tierras para buscar refugio en las ciudades, donde ponen a salvo su vida pero sufren el desarraigo, quedando desprovistas de toda contención.
Para paliar esta situación, en junio de este año la Corte Constitucional, máximo tribunal de Colombia, solicitó al Estado investigar las violaciones de derechos humanos cometidos específicamente contra las mujeres, y también le exigió atender a las colombianas desplazadas.
La pelea presidencial
La política franco-colombiana es hija de Gabriel Betancourt, ex ministro de Educación y ex embajador de la UNESCO, y de Yolanda Pulecio, representante a la Cámara por Bogotá. Estudió ciencias políticas en el Instituto de Estudios Políticos de París y se especializó en comercio exterior y relaciones internacionales.
Desde 1994 Betancourt se destacó por sus denuncias sobre la corrupción gubernamental, y por investigar la campaña del ex presidente Ernesto Samper (1994-1998), presuntamente financiada con dinero del Cartel de Cali, por lo que recibió amenazas de muerte en varias oportunidades. Liderando la lucha contra la corrupción, en 1998 abandonó el Partido Liberal, fundó el Partido Verde Oxígeno y fue electa senadora de la República con la más alta votación en el país. Durante sus actos políticos realizó acciones como el reparto de condones, señalando que ''la corrupción es el SIDA de la política en Colombia''.
Pero tres años más tarde, Betancourt renunció al Senado por considerarlo un ''nido de ratas'', y presentó su candidatura para las elecciones presidenciales de 2002. Fue justamente mientras estaba en plena campaña presidencial cuando cayó cautiva en la selva colombiana.
Durante estos últimos años la imagen de una Ingrid demacrada, silente y con la mirada perdida recorrió el mundo, y se convirtió en un símbolo internacional que despertó el interés mundial por la guerrilla en Colombia. Hoy, tras su liberación, se desconoce el rumbo político que tomará esta bogotana de 46 años, cuya popularidad ha trepado, según la empresa Gallup, del 24 por ciento en 2001, al 71 por ciento en marzo de este año.
Sin embargo, much@s ya aseguran que la ''niña terrible'' de la política colombiana será la principal rival de Uribe en las próximas elecciones de 2010. Mientras tanto, se esperan sus declaraciones en los actos previstos por el 20 de julio, día de la Independencia Nacional de Colombia, en el que habrá marchas por la liberación de l@s secuestrad@s.
Aunque Uribe todavía no hizo declaraciones sobre su posible campaña presidencial, se cree que el abogado – quien apoyó la ''guerra contra el terrorismo'' impulsada en 2003 por G.W. Bush, y se manifestó a favor de los ''valores familiares'' y en contra del aborto y de los matrimonios homosexuales - se presentará y ganará, por tercera vez consecutiva los comicios*. Para que Uribe pueda presentarse por tercera vez en las elecciones presidenciales sólo necesita recolectar 5 millones de firmas, requeridas para que se cite a un referendo y así, poder reformar la Constitución colombiana.*La primera elección la ganó en 2002 y la segunda en 2006.
Fuente: Artemisa Noticias
