agosto 12, 2009

Venezuela: mujeres y medios, el cambio dentro del cambio

Desde que la historia comenzó a escribirse la mujer ha sido invisibilizada por los diferentes sistemas de socialización y fue apartada del ámbito público para quedar relegada al ejercicio de las actividades domésticas en el ámbito privado. Aunque sin menospreciar esa actividad, la mujer lucha para desatar sus cadenas y el área de los medios de comunicación no escapa a esa lucha.

En la actualidad, la mayoría de los canales de comunicación audiovisual y gráficos son fiel reflejo de la realidad, invisibilizado a la población femenina en la actividad pública y relegando el contenido de sus mensajes para esa porción de la sociedad a lo privado. Programas que dan consejos para mantener cada vez mejor el rol de ama de casa o mujer objeto: moda, cocina, belleza. Esos son los únicos tópicos que, para los medios, les interesan a ellas.

Pero en el proceso de cambio de la Revolución Bolivariana se están generando espacios distintos donde todos y todas podemos participar, debatir y construir nuevos roles sociales.

El Centro Internacional Miranda (CIM), dependiente del Ministerio de Poder Popular para la Educación, ha instalado una mesa de debate permanente de género de donde fueron extraídos los siguientes testimonios.

Letras femeninas

En el diario de Los Andes, el cuál se edita en los estados venezolanos de Trujillo, Táchira y Mérida, se puede encontrar una página dominical llamada “Palabra de Mujer”. Editada inicialmente por el grupo feminista “Mama Juana”, la publicación ya lleva 16 años de continuidad y una de sus responsables y escritoras, Teresa Sosa, cuenta que no fue para nada fácil conseguir la publicación.“Cuando una de nuestras compañeras, hace 16 años, fue a plantearle la posibilidad de editar una página dedicada a la mujer el director del periódico aceptó de inmediato. Pero cuando le llevamos los contenidos que se referían a violencia de género, aborto y diversidad sexual, entre otros temas, nos dijo que no era esa su intención de publicar una página femenina e intentó suplantarla con otra cosa”, dice Sosa.

Por supuesto, el director del periódico esperaba una página en donde se dieran consejos de belleza, cocina o corte y confección. Cuando a última hora no encontró con qué rellenar el espacio vacío que había apartado para esa página, no le quedó más remedio que publicarla. “Así conseguimos que Palabras de Mujer vaya encontrando su espacio poco a poco en el periódico, hasta convertirse en lo que es hoy: una página dominical”, explica Sosa.
Aunque su lucha comenzó con viento en contra, hoy Teresa Sosa ve los resultados de esa batalla. “La recepción es muy buena, y tenemos mucho público masculino que nos lee. Hemos logrado también ayudar a muchas víctimas de la violencia de género”, cuenta la periodista.

Durante los 16 años de publicación de la columna no han faltado los tropiezos con la iglesia católica y las dificultades para tocar ciertos temas, como la masturbación femenina o el sexo en personas mayores, pero Sosa sigue con sus brazos en alto dando una batalla que es principalmente contra el sistema capitalista y sus normas patriarcales encarnadas en la totalidad de la población.

Visión de mujer

En el canal televisivo que depende de la Alcaldía Mayor de Caracas, Ávila TV, se emite todas las mañanas “El entrompe de falopio”, un programa para la mujer que desmitifica el rol social que se les otorgó durante tanto tiempo.Con secciones de consejos para poder hacer todo aquello que fue apartado solo para los hombres, como arreglos de plomería o electricidad, y espacios de debate sobre cuestiones de género e intercambio de roles sociales, el espacio televisivo intenta llenar el vacío que por años la mujer “no tradicional” observó en las pantallas.

La productora y guionista, Javiera Fombona, comenta que todavía se ven grandes brechas cuando se habla de igualdad de género. “Si bien estamos haciendo un programa divertido, con perspectiva de género, en un canal joven y revolucionario, cuando se escuchan ciertos comentario de una porción de nuestra propia producción, sentimos que queda mucha por hacer”, admite.

Fombona cuenta que dentro del equipo del programa, tanto hombres como mujeres, aun creen que los roles que la sociedad impone a través del sistema patriarcal a los diferentes sexos son “cosas naturales”. “El hombre es educado desde pequeño por la sociedad para ser un ser sexual, mientras la mujer es educada para ser un ser que ama pero no muy sexual. Eso es algo que para la mayoría de las personas es natural. El capitalismo lo ha naturalizado pero no son más que roles sociales que son reproducidos por todos y todas”, resalta la integrante de “El entrompe de falopio”.

La comunicadora cree que el problema compete a la sociedad en su conjunto, porque las personas sin distinción de sexo han sido adoctrinadas por el capitalismo patriarcal haciendo que sea para nosotros y nosotras normal ver en una publicidad a la imagen fragmentada de una mujer, cuando solo se hace foco en los senos u otras partes del cuerpo, o en su defecto, verla en el ámbito privado: la cocina, el lavadero y la casa. “Nunca se muestra una mujer fuerte, ejecutiva e independiente. Eso es lo que debemos derribar. Debemos comenzar a transmitir mensajes que no reproduzcan esos valores”, asegura.
El cambio necesario

La presencia de la mujer en las diferentes esferas de lo público es muy notoria en este proceso de cambio venezolano, con la instalación del Ministerio del Poder Popular para los asuntos de la Mujer y la ley que exige la paridad de participación de hombres y mujeres en las candidaturas, entre otras victorias. Pero aun, dentro de la lucha que se llevan todos y todas para construir el socialismo del Siglo XXI, hay baches que se deben reparar.

En los medios de comunicación se siguen advirtiendo contenidos sexista y no inclusivo, que para que desaparezcan, deben ser primero arrancados de raíz de nuestra cotidianeidad. Si no se convierte la lucha de las mujeres en la lucha de todos y todas, se mantendrá siempre como una minoría peleando contra un sistema enorme, con las desventajas que eso acarrea para llegar a la victoria.



Por Yamila Blanco

Fuente: Prensa De Frente

Sí a la Diversidad Familiar!
The Blood of Fish, Published in