mayo 05, 2011

Punto para Obama ¿muerte a Osama?

Sube en un 20 por ciento en las encuestas. Anotó. Local gana. La cesantía en el país de las “Fuerzas del Bien” se había elevado y el bulliyng mediático había congelado discretamente la blanca sonrisa del Nobel, pero ahora como todo súper héroe salvó a la Casa Blanca…

Osama (que no es lo mismo que Obama) no es un bastardo –o wacho- si no un hombre con padre conocido: un enriquecido magnate de la construcción en Yemen. (La madre no importa, es sólo una mujer y el linaje es masculino). Sin embargo, algunos yanquis que le hacen honor a su apodo racista, decidieron definirlo como “bastardo” y celebrar en las calles su supuesto ajusticiamiento con desfiguración –dudosa desfiguración- incluida.

¿Será verdad que está muerto Bin Laden? ¿Dónde estará la trampa? La ausencia de ingenuidad con que nacimos en el sur del mundo nos instala la duda en el momento mismo en que cadenas trasnacionales de la información reportan que han “enterrado el cuerpo en el mar” -mientras los repetitivos comunicadores latinos, entregados a la patria yanqui, replican el mismo absurdo verbal en su espan-english-…

Más allá de la falta de lógica de la frase -“enterrar en el mar”-, la justificación es que los militaristas estadounidenses, participantes de la supuesta emboscada, decidieron ¡De pronto! “respetar” los usos y costumbres funerarios musulmanes… Algunos musulmanes contradicen que sus usos y costumbres incluyan “enterrar cuerpos en el mar”, en fin, pero lo que parece menos creíble de todo, es que los estadounidenses representantes del poder respeten a alguien que no sean ellos mismos. Para muestra: Guantánamo, Irak, África Subsahariana y todos los golpes latinoamericanos que nos azotan hasta la misma reciente Honduras.

Guerra Santa y mujeres

¿Habrá decidido Bin Laden retirarse de una vida sitiada? ¿Cansado ya de los ajetreos de la Guerra Santa –la Yidah-, nutrientes inevitables del terrorismo e$tadounidense? ¿Será que se escapa con sus tres esposas no heridas, y la prole que aún no tiene más opción que obedecerle?...

Una esposa, dicen, está herida en la pierna y otra mujer muerta… pero son sólo mujeres, una herida en la pierna puede que se ganara escapando, lo heroico es masculino, y una muerte balaceada por “Fuerzas del Bien” responde a la idea musulmana de “bienestar femenino mediante la martirización”.

Osama puede retirarse tranquilo. No parecen faltar seguidores de la Yidah sin temor a autoinmolarse: “Contra el comunismo”, “contra el imperialismo”, y contra cualquiera que no piense que los velos y las lapidaciones de mujeres, son una virtud divina.

Esté donde esté, puede estar tranquilo el “señor Osama Bin Laden” que ha sido rebajado de “señor” a “bastardo matado” por los doctos analistas políticos estadounidenses, y otros no estadounidenses, pero colaboracionistas y muy sionistas.

¿Habrá sido este uno más de los tratos y contratos entre varones? Un afrodescendiente y un musulmán, aceptados ambos en el paraíso blanco y macroeconómico... ¿Por qué no?... Justo inmediatamente después de que el papa polaco, oriundo del socialismo llamado “real”, entró en la zona VIP del cielo cristiano?...

¿Será algo así como:”Me hago el muerto y seré la envidia hasta de Karol Wotjila (Juan Pablo II, en una versión más pía-)? Y también: “Te haces el muerto y todos ganamos”…

Súper héroes

Y es que, Osama, tal vez no sea tan radicalmente heroico -musulmanamente hablando-: Se dejó amaestrar por la CIA y sin ninguna radicalidad musulmana aceptó regalos armamentistas de EE.UU. Combatió las fechorías de los soviéticos contra el pueblo afgano con otras fechorías iguales contra el mismo pueblo -que claro, no era el suyo-. Luego, el desencuentro entre cómplices, quedó marcado por un 11 –fatídico como todos los 11- en que gente común murió sin saber porqué… y sin entender nadie, si fue un montaje o un atentado… En cualquiera de los casos, Osama parece servir a los fines no sólo del poder musulmán…

Pero incluso si Osama no se retiró y los tiburones han hecho su agosto ya, la blanca sonrisa de Obama ha vuelto por fin a su rostro afro. Dicen que se estaba riendo menos (un monitoreo de sonrisas hecho por las tecnocracias que se dedican a esas significativas mediciones, lo probaba), y es que, el político –más honestamente farandulero- Trump, con su cucurucho ku kux clan en lugar de aura, le negaba los más puros orígenes norteamericanos y le endilgaba un despreciable nacimiento de negros. Eso creó un trauma tal en ese puro país de las “Fuerzas del Bien”, que lo hablaron un mes seguido. Barack sufrió, y para colmo, la señora derechista, dirigenta del Partido del Té (o Tea Party) Marilyn Davenport, reía con su original bulling racista de la foto trucada... Pero ahora, eso ha terminado, el despedazamiento supuesto de Osama ha sido una verdadera terapia para el E$tado norteamericano de EE.UU.… Y no sólo es Osama enterrado, si no, la intención de enterrar a todas las rebeliones de los pueblos árabes que el último tiempo exudan olor a revoluciones… Obama y Osama, juntos, son realmente como Batman y Robin, ¡Mejor! como el Llanero Solitario y su fiel Toro: ¡puro Poder masculino!


Por Victoria Aldunate Morales

victoriamoralesaldunate@gmail.com

La Ciudad de las Diosas

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